Una nueva y refrescante mañana comenzaba a despuntar en la ciudad del agua, con los primeros rayos de sol atravesando los ventanales cubiertos de gotas aún persistentes del rocío. La brisa marina danzaba entre los árboles cercanos al alojamiento donde descansaban los salvadores del Reino de Aqualis. Todo parecía tan tranquilo... como si nada hubiera ocurrido la noche anterior. Como si el mundo no hubiera estado a punto de ser devorado por un demonio colosal. Irónico, ¿no? Pero ellos ya estaban acostumbrados a eso: salvar al mundo en silencio, sin buscar agradecimientos ni fama.
El pueblo dormía sin saber que un grupo de usuarios elementales, unas sirenas y un capitán de élite, habían arriesgado sus vidas por ellos. Mientras tanto, en una modesta pero cómoda habitación, ese grupo descansaba como si fueran simples aventureros sin peso sobre sus espaldas.
La primera en despertar no fue la peli rosa como de costumbre, sino su novia, quien la abrazaba con delicadeza bajo las sábanas.
Miku: (sonríe en silencio) No hay muchas ocasiones en las que puedo verla así...
La de pelo celeste acarició con suavidad la mejilla de Luka, observándola con una mezcla compleja de sentimientos. Orgullo, ternura... y una molestia latente. La molestia de saber que su novia fue lo suficientemente terca y valiente como para enfrentar sola a un demonio con tal de no ponerlos en peligro. Esa actitud temeraria que una vez odiaba, ahora la admiraba... aunque seguía queriendo darle un buen sermón por ello.
Miku: (piensa) Siempre tan estúpida... pero tan valiente.
Luka había cambiado, eso era innegable. Antes, la chica de pelo rosa solo pensaba en sí misma. No le importaba nadie más si no servía a sus fines. Si en aquellos días hubiera estado en Aqualis, probablemente habría dejado que todo se viniera abajo... y simplemente se habría ido a otro país sin mirar atrás.
Pero ahora... ahora no. Se lanzó a la batalla por todos. Y sobre todo, por ella.
Miku: (acurrucándose en su pecho) Gracias... por quedarte conmigo.
Se quedó ahí unos minutos más, disfrutando del calor del cuerpo de Luka, de su respiración tranquila, del leve latido de su corazón.
Mientras tanto, en otras camas de la misma habitación, el resto del grupo también descansaba. Cada uno con sus razones para seguir con Luka. Cada uno con su pasado, sus miedos... y sus decisiones.
Jill, por ejemplo, había llegado a este mundo casi por accidente. Al principio solo buscaba una recompensa, algo de oro y tal vez una buena historia. Pero el haber sido reconocida, haber recibido una oportunidad que jamás habría tenido en su mundo... eso la hizo quedarse.
Además, la peli verde se sentía protegida con Luka. Segura. Inspirada incluso. Nunca pensó que una persona como ella, tan torpe y tímida, pudiera llegar a ser nombrada arcipreste. Pero ahí estaba. Gracias a la confianza que Luka le había dado. Y aunque seguía siendo torpe... ahora tenía un propósito.
Jill: (entre sueños) Dame esa cerveza... Luka...
Y entonces estaban Maih y Haru. Compañeros de infancia. Rivales, amigos, confidentes. Aunque la de pelo azul nunca le contó todo a Haru. Especialmente el tema de Itzuki.
Cuando Haru necesitó su ayuda para entrenar a Miku, Maih no dudó en venir. Pero también aprovechó la excusa para alejarse de la cacería de esa mujer de cabello negro que tanto la atormentaba. Y cuando trató de huir al saber que estaba en la ciudad, fue Luka quien la salvó. Sin dudarlo.
Y eso... cambió todo.
Maih: (entre sueños, murmurando) Tonta... ¿por qué tuviste que ayudarme?
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Amor Elemental (Miku x Luka)
AdventureMiku y Luka, después de pasar una larga travesía por convertirse en novias, no se esperaban ser llevadas a un mundo mágico. No irónicamente ambas consiguen poderes elementales, agua y fuego. Ahora las dos tienen que aprender a convivir con todo el...
