Capítulo 33 - Demonio Marino (Parte 1)

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Luka y Miku se aproximaban con paso firme pero cauteloso, sus pies apenas rozaban el terreno rocoso mientras el rugido del agua en movimiento retumbaba a lo lejos. Ambas mantenían una distancia prudente, sabiendo que lo que estaban por presenciar no era algo común. Delante de ellas, una escena inquietante se desplegaba: un enorme demonio de piel oscura como la brea, con cuernos que se retorcían como raíces malditas, estaba plantado en medio del valle rocoso, su respiración densa y grave sacudía el aire como un rugido contenido.

Miku, con el ceño fruncido, fijó su vista con atención. Frente al monstruo, se encontraba Stunk, espada en mano, plantado como una pared firme ante una tormenta. A unos metros de él, Mizuki observaba la escena con tensión en los hombros, lista para intervenir. Más atrás, escondidas entre unas rocas, Maih y Jill apenas asomaban la cabeza, sus expresiones congeladas por el asombro.

El demonio bajó ligeramente su enorme cráneo, clavando sus ojos brillantes en el guerrero que lo enfrentaba.

Stunk: aquí voy...

Sin perder tiempo, Stunk se impulsó con un salto titánico, la tierra crujió bajo sus pies. Su espada relució brevemente antes de clavarse con fuerza en la espalda del demonio, arrancando un rugido ensordecedor. La bestia, herida, agitó su cuerpo violentamente y, en un segundo, se sumergió con brutalidad en el agua cercana, arrastrando a Stunk consigo con un sonido que hizo vibrar el suelo.

Luka: ¡Stunk!

Miku: ¿¡Qué?! (sorprendida y confundida) ¿¡Acaso lo conoces!?

Luka: Bueno, yo...

Mizuki: ¡Luka!

La voz firme de la chica rubia interrumpió la vacilación. Corrió hacia ellas, su mirada decidida contrastaba con la tensión que la situación generaba.

Mizuki: ¡Vamos! ¡No hay tiempo para explicaciones!

Luka: Eh...

La peli rosa vacilaba. Todo estaba pasando muy rápido. Tenía que seguir a Mizuki para ayudar a Stunk, pero no podía simplemente abandonar a Miku, que ahora la miraba con una mezcla de sorpresa, angustia y confusión.

Mizuki: ¡¡Rápido!!

Luka: Bueno...

La situación era una pesadilla improvisada. Ni tiempo para pensar, ni espacio para decisiones fáciles.

Haru: ¡Luka!

La voz del castaño irrumpió mientras llegaba corriendo a la escena. Su rostro estaba lleno de alarma, pero también decisión.

Haru: ¡Vi lo que pasó! ¡Tenemos que ayudarlo ahora!

Maih y Jill, que seguían a la expectativa entre las rocas, intercambiaron una mirada de incertidumbre antes de salir de su escondite. La peli azul caminaba con pasos firmes, mientras Jill, aunque dudosa, la seguía de cerca.

Luka: (nerviosa, atrapada entre decisiones) Eh...

Haru/Mizuki: ¡¡Rápido, Luka!!

Sabía que no había más opción. Tomó aire, decidió en un instante y se giró hacia Miku, su expresión se suavizó un poco.

Luka: (pone una mano en su hombro) Te lo explicaré luego, te lo prometo...

Miku: ¿¡Qué!?

Luka: (volteando hacia el castaño) ¡¡Haru, explícale por favor!!

Haru: ¿¡Y por qué yo!?

Luka: ¡¡Sólo hazlo!!

Sus ojos se cruzaron con los de la peli celeste por un segundo más. Había algo en ellos que Luka no pudo describir, tal vez miedo, tal vez decepción... o ambas.

Amor Elemental (Miku x Luka)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora