Todo al fin volvía a estar en calma. El caos, las tensiones, y el miedo que habían envuelto al grupo en los últimos días, lentamente se disipaban como la niebla ante la brisa. Las conversaciones se tornaron más suaves, casi tranquilas, pero aún cargadas de emociones por lo vivido. Luka y Haru se tomaron el tiempo de explicar cada detalle de lo sucedido, cada elección, cada error... y aunque al principio había algo de tensión, el alivio general terminó suavizando los rostros de todos.
Las chicas, incluyendo a Miku, escucharon con atención. Y aunque algunas palabras fueron duras, sobre todo viniendo de la peli celeste, terminaron por perdonar a Luka por haber actuado sola. No porque no les doliera su egoísmo, sino porque al final, lograron comprender por qué lo hizo.
Miku: Luka... prométeme que no volverás a hacer algo así sola...
Luka: (evitando mirarla) No necesitaba ayuda.
Miku: (alzando la voz) ¡Eso no importa! Podrías haber muerto... ¡y no permitiré que eso pase!
El silencio se hizo pesado por un instante. La seriedad en el rostro de Miku no se veía muy seguido, y eso hizo que incluso Maih alzara una ceja con curiosidad. Luka suspiró, bajando la cabeza por unos segundos.
Luka: Está bien... lo prometo.
El ambiente se alivianó poco a poco, sobre todo cuando Stunk, cumpliendo con su palabra, apareció con una bolsa repleta de monedas de plata y oro como recompensa. Las sirenas lo rodearon con emoción, algunas incluso lanzando pequeños gritos de alegría al recibir la paga.
Sirenas: ¡Oooh, qué brillante! ¡Esto nos servirá muchísimo para el comercio con humanos!
Claro, más de una esperaba recibir algo más que unas cuantas monedas. Y cuando Luka mencionó la posibilidad de que Mizuki fuera la nueva reina del reino de Aqualis, los ojos de muchas sirenas brillaron con esperanza... sólo para apagarse al instante cuando Mizuki negó con la cabeza.
Mizuki: (encogiéndose de hombros) Lo lamento, chicas... la reina debe ser humana. Así lo dictan las tradiciones de Aqualis.
Miku: (mirando a Mizuki con curiosidad) ¿Así que... tú eres su hermana?
Miyuki: (sonriendo con orgullo) Exacto. Y es la más valiente que conozco.
Sirenas: ¡Sí! ¡Mizuki es increíble!
Mizuki: (cruzándose de brazos, sonriendo con arrogancia) Je, no fue nada. ¡Pude hacerlo sola sin ayuda! Jajaja...
Luka: (arqueando una ceja) No lo creo.
Mizuki: (ríe nerviosa) Jeje... tienes razón... me dejé llevar. Perdón.
Luka: Se nota.
Una pequeña carcajada se escapó de varias sirenas. El ambiente volvía a sentirse relajado. Miku, aún curiosa, se sentó junto a Mizuki, jugando con un mechón de su cabello mientras la observaba.
Miku: Y dime, ¿cómo es exactamente el reino de las sirenas?
Mizuki: Es bastante grande, y hermoso. Nos acompañan muchas criaturas marinas... algunas se encargan de tareas simples, como recolectar alimentos, otras nos ayudan a desplazarnos más rápido en las profundidades.
Maih: (frunciendo el ceño) ¿Y cómo se comunican con ellos?
Mizuki: Usamos la telepatía. No hablan como nosotras, pero sus emociones... sus pensamientos... son muy claros.
Jill: (impresionada) Eso es... increíble...
Haru: (asintiendo) Parece un lugar lleno de vida.
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Amor Elemental (Miku x Luka)
AventuraMiku y Luka, después de pasar una larga travesía por convertirse en novias, no se esperaban ser llevadas a un mundo mágico. No irónicamente ambas consiguen poderes elementales, agua y fuego. Ahora las dos tienen que aprender a convivir con todo el...
