El fin de semana había llegado y los exámenes terminaron bien para todos, Eugeo por primera vez en su vida había obtenido un 8 en su prueba de matemáticas y el tema para el ensayo de Kazuto había sido dado, tenía que decir que era el amor para él.
Eugeo estaba planeando como conquistar al gamer, era extraño para él tratar de ligarse a un chico pero lo haría de todas maneras.
El primer paso estaba dado, su vecino sabía de su existencia y por el momento era suficiente, ahora debía de pensar en el siguiente paso, era obvio que debían volverse más cercanos así que se puso a leer sobre vídeo juegos para tener un tema de conversación interesante, por otro lado aún se preguntaba porque Kirigaya-kun nunca le había llamado por su nombre, quizá debía enfocarse también en ese tema.
El pelinegro estaba jugando Sword Art Online, charlaba con uno de sus "amigos" llamado Klain.
-Vamos viejo, ¿en serio no tienes novia en la vida real? Eres tan cool que cualquier chica debería sentirse honrada de estar contigo- dijo mientras apuntaba con un arco hacía un cerdo.
-Ya te dije que no, no tengo tiempo para esas cosas, además las chicas son complicadas- disparó una flecha que le dio directamente en el ojo a un jabalí.
-Entonces ¿prefieres a los chicos?- preguntó su amigo bajando el arco.
En ese momento Kazuto estaba tomando agua así que al escuchar la pregunta escupió completamente.
-¿Qué? ¿De qué hablas? No me gustan los chicos ni las chicas, no me gusta nadie- se defendió.
-Tranquilo, no te alteres- se acercó al chico y puso se apoyo en su hombro- Y aunque te gustaran los chicos yo no te juzgaría-
-Debo desconectarme- estaba a punto de salir.
-¿En serio? ¿Por fin encontraste algo más interesante que los vídeo juegos?- preguntó asombrado.
-Mi hermana me llama, adiós- salió rápido del juego y apagó el micrófono.
¿Cómo podía insinuar Klain que le gustan los chicos? No por el hecho de no tener novia quería decir que le gustarán los chicos. De hecho no le importaba en lo absoluto el tema de "GUSTAR" era ajeno a él.
Se cruzó de brazos y sentó en su cama, intentaba bloquear las palabras de su compañero pero es que en cuanto le sugirió esa idea por su mente cruzó fugazmente la imagen de su vecino frente su closet.
-Hermano, necesito que- paro al ver la postura de su hermano- ¿Qué haces?-
-Estoy cerrándome a una idea tonta- contestó de forma infantil- ¿Qué necesitas?- se levantó.
-¿Puedes ir al mercado y comprar estas cosas?- le entregó una lista- Las necesito para la cena de esta noche-
-De acuerdo- caminó a la puerta y salió de casa.
Eugeo miró por la ventana luego de escuchar el sonido de una puerta, vio que su vecino salía de casa y no dudó en ponerse los zapatos para seguirlo, sin embargo fue detenido en plena sala por su madre.
-¿A dónde vas con tanto apuro?- estaba sentada en un sillón mientras tomaba una taza de café.
-Tengo que ir a la tienda- contestó rápidamente.
-De acuerdo, no te tardes y ten cuidado- asintió y salió como bala.
Procuró ir a una distancia prudente, intuyó que el pelinegro iba al mercado, vio que tenía una lista en la mano. Entró un par de minutos después para no verse tan sospechoso, tomó una canasta y fingió estar de compras.
Kazuto buscaba por todos los pasillos las cosas que Suguha le había pedido, le parecía tedioso hacer ese tipo de encargos. Sintió una intensa mirada en su cuello pero decidió pasarlo por alto, buscó en el siguiente pasillo y al dar vuelta se topó con su vecino.
-Kirigaya-kun que casualidad- le dijo en un tono extraño.
-Si- contestó sin más.
-¿Haciendo compras para tu hermana?- preguntó.
-Si, ella quiere hacer algo nuevo para la cena- tomó un frasco del estante y lo puso en su canasta.
-Fantástico- le sonrió.
Ambos chicos caminaron a la caja, el rubio había tomado cosas al azar por los pasillos para no verse sospechoso.
Caminaban juntos a casa, cada quien con su bolsa, el pelinegro cambio la bolsa de mano y sintió un roce, la mano de su vecino lo había tocado por unos segundos.
Se sonrojó ante al tacto y se volteó a otro lado.
-Es una buena tarde- mencionó Eugeo. -Hace un buen clima- agregó Kazuto.
-¿Quieres salir por alli?- preguntó el rubio parándose enfrente del chico.
-No realmente- contestó sin mirarle y siguió andando.
Eugeo se sintió desanimado pero continuó caminando, quizá su apresurada estrategia había sido mala idea.
Llegaron a casa.
-Disfruta tu fin de semana- se despidió Kazuto y cruzó la calle a máxima velocidad.
Eugeo sonrió.
-Igualmente Kirigaya-kun- gritó y se metió en su casa, dejo las compras en la cocina y subió a su habitación, miró por su ventana pero la cortina de su vecino estaba cerrada.
Sonrió para si mismo y comenzó a hacer sus deberes.
Amigos necesito su ayuda, una maestra nos pidió hacer una página y nos va a calificar según los likes. Se llama Agente 4 y tiene una foto de perfil con amarillo, agradecería si ayuda.
En fin, comenten y voten.
Los quiero
ESTÁS LEYENDO
Enamorando al gamer
FanfictionKazuto es un gamer solitario que prefiere pasarse las tardes jugando que hacer otra cosa-, por otro lado su vecino de enfrente, Eugeo, siempre lo observa desde su ventana preguntándose si ese chico puede tener sentimientos hacia algo que no sean los...
