Para el segundo día del año los ánimos estaban más aquietados en algunos aspectos, pero convulsos en otros.
Peter todavía no volvía a Punta del Este con su mujer, y seguía dándole excusas sobre trámites del robo inexistente. El motivo, además del de no querer volver, era que estaba esperando a que su hermana volviera a San Martín de los Andes.
Y eso ocurriría al día siguiente.
- ¿No podes quedarte unos días más?
- No... imposible Pitt... Lali tiene que volver a trabajar, y bastante lujo se dió de cerrar en esta época del año en que está lleno de turistas.
- ¿Vos? ¿Tenés que volver a la cárcel? – Peter asiente con desgano, los dos saben a qué se refiere ella, con esa expresión.
Celeste está sentada en una reposera del jardín de la casa de Barrio Parque. Cuando su hermano le responde con semejante mueca de tristeza, se reincorpora de su asiento y se rasca la cabeza con nerviosismo.
- ¿Qué te ata a ella Peter?... ¿Por qué este empeño inútil de sufrir?... me gustaría saberlo, porque ya dejó de ser un problema tuyo... esto ya es un problema mío también, porque no puedo verte así.
Peter chasquea la lengua desaprobando su comentario... -Esto es un problema pura y exclusivamente mío Cel, de nadie más.
- Te equivocás... cuando llamaban a casa a cualquier hora para que papá me fuera a buscar a alguno de los antros en que estaba drogada, e inconsciente, pasada de falopa, el problema era mío. Pero no puedo dejar de pensar en que en ese momento vos sufrías por mí – Peter la mira y está a punto de decirle algo, pero se traga sus palabras, porque sí... claro que para él esa situación era algo que no lo dejaba vivir y el sufrimiento era insoportable, porque siempre tenía la sensación de que iba a perderla.
- No voy a decirte lo que tenés que hacer Peter... sos un tipo grande, centrado, un empresario exitoso, te quiere todo el mundo, tenés absolutamente todo al alcance de tu mano para ser feliz... ¿Por qué no lo sos?
- Creo que hace rato me dí cuenta de que la felicidad no está asociada ni al éxito, ni a la responsabilidad, ni al dinero... Creo que lo descubrí el día que papá quedó tirado en esa cama como una planta. Tenía todo... y sin embargo míralo. Ahí está, muerto en vida.
- Que negativo estás... ¿vos no sos el que siempre guarda una esperanza frente a eso? – Peter la mira con rabia.
ESTÁ ENOJADO. Está enojado con él... con su situación, con su vida y no sabe cómo afrontar todas las decisiones que debería tomar para que sea un poco mejor de lo que es.
Ni siquiera la única persona que durante esa última semana, lo había hecho sonreír y sentir algo que lo sacó de su zona de confort, tenía una buena impresión de él, LALI.
- Me gustaría hablar con Lali antes de que se vayan... no quiero que se quede con la impresión de que soy un pelotudo hijo de puta.
Después del episodio en el supermercado chino, con la perrita, Peter dejó a Celeste en casa de Lali, y le pidió a su hermana que lo disculpe con la familia, pero no iba a almorzar con ellos.
En su lugar, llamó a César, el empleado de la fábrica y le preguntó si se podía pasar por su casa. Compró un pollo al spiedo en una parrilla que vió abierta por General Paz y Constituyentes y almorzó el primer día del año con su confidente y seguridad de cada mañana, su esposa, su hijo, la nuera y su nietita.
César y la familia lo recibieron con los brazos abiertos, sin preguntas y felices de compartir con él ese día. Por la noche cenó con su primo en casa de unos amigos, y así recibió el primer día del año.
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Acerca del amor
FanfictionDe todos los sentimientos que podemos experimentar los seres humanos a lo largo de la vida, seguramente el amor, es el que nos muestra en la mayor cantidad de facetas. El amor nos hace versátiles. Podemos renunciar a algo por amor, podemos herir po...
