Capítulo 4: Confort y música para volar

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-Fue lo único que te pedí... ¡LO ÚNICO JUAN PEDRO!... sabés que ODIO enfrentar ese momento sola y a vos parece que te chupa un huevo... ¡Apareces a las 7 de la tarde con ropa de homeless! ¡¿ porque te mojaste en la pileta con tu sobrino?! ¡NO TE LO PUEDO CREER!... Sabés que no quiero abrir ese sobre sola, ¡porque ya estoy harta de que siempre tenga la misma respuesta!- Natalie se derrumba sobre la isla de mármol de la cocina a llorar por las malas noticias que esa tarde recibió una vez más, de la clínica de fertilidad a la que hace más de 3 años acude en busca de ayuda para ser madre.

- Perdón, perdóname de verdad... no sé cómo pude olvidarme...- Peter la abraza tratando de enmendar su olvido, porque para él todo lo que pasó en casa de Lali desde que cayó en la pileta inflable de Antón, fué como vivir en un mundo de fantasías, que le hizo olvidar que su vida real es otra muy diferente. Tal como le dijo su hermana cuando lo despidió "¿No fué como estar en Disney una tarde?"

-¡YO TE VOY A DECIR CÓMO!... te olvidaste, porque cuando está tu hermana acá, yo paso a ser la idiota que espera y a la que siempre ponés en segundo lugar, por eso te olvidaste, porque te importa tres carajos que tengamos un hijo, ya me dí cuenta... te dá igual, total vos tenés a tu sobrino, y como ese chico tiene dos madres, vos vas a poder cumplir el rol de padre tranquilamente para él ¿no es cierto?... por eso te chupa un huevo... ¡PERO A MÍ NO JUAN PEDRO!... ¡a mí no me importa tu sobrino, no me importa tu hermana ni nada que tenga que ver con esas hippies faloperas de mierda!

Peter hace rato que dejó de abrazarla. Sólo está parado inmóvil con una mano apoyada en la encimera de mármol carísimo y la otra en su cintura, esperando a que termine de quitar todo su llanto, toda su frustración y todo el fracaso acumulado por una nueva respuesta negativa sobre sus posibilidades de ser madre.

Ella llora desconsoladamente, con rabia y dolor, pero Peter ya ni siquiera quiere abrazarla.

- Cuando termines de destilar tu veneno y de envidiar lo que los demás tienen y vos no, quizá te cambia el resultado de los análisis- Se dá media vuelta y con un caminar pausado se vá a encerrar a alguno de todos los cuartos disponibles. Sabe que se pasó tres pueblos... pero es lo que ella le despierta cuando se vuelve tan irascible y venenosa. Que suele ser a menudo.

- ¡SOS UNA MIERDA JUAN PEDRO... SOS UNA BASURA! – Y sigue llorando desconsoladamente, pero está sola, porque Peter ya ni siquiera la acompaña.

Él está tumbado en una de las camas de una habitación del departamento que comparte con Natalie desde hace 4 años. Mirando el techo con sus manos en la nuca, repasando mentalmente todo lo que su hermana le dijo esa misma mañana acerca del amor.

"Mi casa son tus brazos...los de Lali, la cuna de Antón... Sólo es "nuestro" aquello a lo que nos sentimos ligados. Y hace tiempo que Peter no se siente ligado a Natalie... quizá indagando en sus sentimientos, nunca se sintió ligado a ella.

Se pone de lado y piensa en todo lo que se rió esa tarde con su hermana, y esa gente desconocida entre las que no existe más que amor, en todas sus formas. Hasta se le dibuja una sonrisa suave recordando los apodos con los que le llamaron y su inmersión fugaz en la pileta de pelotitas.

La sonrisa se le dibuja aún más grande al acordarse de cómo terminaron con guerra implacable, revoleándose los 6, incluido Agustín el hermano de Lali, cuando llegó del trabajo, los globos de agua, mientras Mercedes les pedía que hicieran silencio porque Antón dormía, pero los mojaba desde la ventana de la cocina con la manguera.

Cierra los ojos con fuerza, y quizá está entendiendo que hay otra forma de vivir, que no se parece en nada a la que él vive a diario. Cierra los ojos tan fuerte, que se queda dormido por más de dos horas. Cuando se despierta otra vez, casi sin entender dónde está, se dá cuenta que lo despertó un mensaje en su teléfono.

Acerca del amorHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora