- No puede ser... ¡Yo me siento bien! Tiene que haber un error... ¿podemos repetir los análisis?
Las dos médicas se miran, con decepción, la británica no entiende castellano y la colombiana, quisiera poder decirle otra cosa. Y busca en su compañera sin sentido, algo que le permita contener a Lali en ese instante.
- Mira, claro que vamos a repetirlos... este es un primer diagnóstico, y bueno... tienes un camino por delante, esto no se queda aquí, con un simple análisis de sangre.
- Como primera medida, quisiera que me vengas a ver a mi consulta. Estoy en el Hospital Great Ormond Street, está a sólo dos calles del Russell Square, en Candem... ¿lo ubicas?
Pero Lali está absorta, las palabras le llueven y todavía es incapaz de entender que eso que le están diciendo, le esté sucediendo a ella. Hasta hacía 10 minutos sus planes de vida eran terminar su curso, montar una pastelería, vivir en Buenos Aires, probar a tener una vida con Peter, y hasta si retrocede a la sala de espera, sólo 5 minutos antes...imaginando un futuro con niñitos regordetes con algún sello hereditario que los hiciera parecerse a ellos dos.
- ¿Estás bien cariño?... sería conveniente que te acompañe alguien de tu confianza en esa ocasión.
Lali trata de volver en sí, traga saliva, para desenmarañar el nudo que tiene en la garganta y se limpia los ojos con rapidez, para no hacer una escena de llanto allí mismo.
- Sí, puedo ir con mi compañera de piso...
- Bien, te vamos a hacer pruebas más exhaustivas... Tú tienes una cobertura médica privada, pero no cubre este tipo de tratamientos... así que si vienes al hospital lo pasaremos por la National Health service...
- Pero voy a demorar más ¿no?
Y la doctora quisiera poder decirle otra cosa... pero sucede que costear en forma privada un tratamiento oncológico, puede ser insostenible, siempre y cuando haya posibilidades de tratamiento. Lo que sucede es que en esta ocasión... el tratamiento es casi imposible, y de llevarlo adelante, quizá sólo resulte por unos meses.
- No te creas... no sé cuáles son tus planes, pero estás aquí con residencia temporaria, pensé que tenías previsto irte...
- Sí... tenía previsto irme – repite, con la vista en un punto del escritorio, sin mirar siquiera a nada concreto.
La médica le tiende los sobres con los estudios ginecológicos, que Lali no sabe si agarrar o no, porque en definitiva ¿para qué sirven? ¿No?
- Toma... por favor, no dejes de venir a verme ¿puedes mañana?, estoy de 8 a 15 – Y le tiende una tarjeta en donde anota el consultorio y la dirección del Hospital, detrás está su nombre, "Selena Valladares, Departamento de hemato-oncología"
Lali se levanta y siente que vá a caerse. Flota... como si la tierra estuviese a unos 20 cm más abajo de lo que sus zapatos sienten.
Ella avanza, por la consulta entre la gente hacia la calle.
Por la calle entre la gente hacia South Kensington.
Por el pasillo del tren, entre la gente, buscando un asiento y aunque está rodeada de gente, siente que es invisible.
Cuando se sienta junto a la ventanilla, la escena es una metáfora de lo que le está sucediendo internamente.
Todo alrededor se mueve, cada vez más rápido, todo sigue su ritmo trepidante, pero ella está inmóvil y la vida transcurre alrededor. Ajena a sus noticias, ajena a lo que a ella le pasa y ajena a todo lo que se le viene encima, desde este mismo instante.
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Acerca del amor
FanfictionDe todos los sentimientos que podemos experimentar los seres humanos a lo largo de la vida, seguramente el amor, es el que nos muestra en la mayor cantidad de facetas. El amor nos hace versátiles. Podemos renunciar a algo por amor, podemos herir po...
