—¿Te besaste con el doctor sexy?.—Jessica repite eufórica mis palabras.
Frunzo el ceño.—¿Por qué luces contenta?
—Porque es grandioso, Jules.
—No lo es.
—Jules..
—Le fui infiel a Dylan.
Y le devolví el beso, eso no es algo que le he contado.
Su sonrisa se borra.
—¿Y cómo te sientes?
—¿No me oyes..? dije..
—No por Dylan, sino por Miles Brown.—Me aclara.—Y especialmente tú.
—Jessica.
—¿Cómo te sientes al haberlo besado?
No le respondo, aunque mi respuesta es clara y solo pienso en ese momento, mientras nada se atravesaba por mi mente mientras le devolvía el beso.
Soy una horrible persona y una horrible novia.
—Jules..
Miro a mi amiga.
—¿Estas segura que no te sientes atraída por el?.—Me pregunta examinándome.—¿Ni siquiera un poco te gusta Miles Brown?
Por primera vez no puedo responder eso.
(*)
Paso la tarde con la Sr. Smith.
Quitamos los adornos de navidad que puse en su habitación y lo guardamos para el próximo año en caso de que una de las dos lo siga necesitando y espero que no.
—Estas pasando mucho tiempo aquí.
—¿Acaso el Sr. Collins vendrá y por eso me estas echando?
La Sr. Smith se ríe.
—No es eso, cariño, créeme que si fuera así te lo diría.
Sonrio.
—Pero me parece extraño ya que pasas casi todo el tiempo dentro de la habitación cuidado a Dylan.
Mi sonrisa se borra, bajo la mirada.
—¿Cuánto tiempo paso dentro?.—Le pregunto, ni siquiera me he puesto a contar o medir el tiempo.
La Sr. Smith hace un conteo mental.
—Toda la mañana, casi toda la tarde y durante toda la noche.
No me había dado cuenta cuanto tiempo permanecía al lado de Dylan, solo dejaba que las horas pasaran.
—Cariño..
Parpadeo al escuchar a la Sr. Smith.
—¿Si?
—¿Te encuentras bien?
Le muestro una leve sonrisa después de unos segundos.—Estoy bien.
(*)
Pongo la mano sobre el pomo de la puerta de la habitación de Dylan, esta vez decidida a entrar y disculparme por ausentarme.
—¡Jules!
No...
No me giro a verlo, abro la puerta y logro ver a Dylan por el rabillo, pero Miles tira de la puerta cerrándola.
Dylan desaparece de mi campo visual y ahora mismo solo veo la puerta.
—Hablemos, Jules.
No me giro, bajo la mirada.
—Por favor..—Me pide.—Jules, necesitamos hablar.
Finalmente lo miro.
—Por favor..
¿Qué puedo decirle?
Ni siquiera sé que decirle.
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Latidos del Corazón
ChickLit"Tendrás dos hombres en tu vida: uno sera el amor de tu vida y el otro tu alma gemela" No le había tomado tanta importancia a esa frase hasta que el destino se encargo de ponerme en medio. Después de sufrir un accidente , el novio de Jules queda...
