#18. Lo único

5.1K 567 25
                                        

Solo dormir, solo eso íbamos a hacer.

Pero fue difícil, conciliar el sueño, ni yo, ni el, no pudimos pegar los ojos.

—Ahora que no hemos conseguimos el dinero.—Hable para no desaparecer el ambiente tenso.—¿Qué otra opción tenemos?

—No te preocupes de eso.

—¿Cómo no?

Me giro hacia él y lo descubro mirándome, me pongo nerviosa y mis ojos tiemblan por su cercanía.

De cerca puedo ver su rostro con más claridad, las luces encendidas ayudan y comprendo porque tiene a cada enfermera y residente del Cedars Sinai tan locas por él.

Ojala también me hubiera gustado su físico primero, así no sentiría la confusión que siento dentro de mí.

—Yo me encargare de eso, así que no te preocupes.

—Pero ..como..

—No pienses en eso.

Sus ojos se cierran y al volverlos abrir ahí están, sus hermosos ojos verdes.

No sé qué decir y el tal vez nota mi nerviosismo, porque cambia de postura, ya sin mirándome, sino con la mirada en el techo.

—Es por esto que hubiera preferido dormir en el suelo.

El corazón se me acelera.

—Pero no puedo decir que no cuando era lo que realmente quería y cuando tú me invitaste a hacerlo.

—Miles...

—¿Puedo hacer una pregunta?

Lo observo en silencio y el no deja de tener su mirada fija en el techo, tal vez porque no quiere ver mi reacción tras lo que tenga que decirme.

Pero .. ¿Qué podria se...?

—Si Dylan no estuviera en medio...

Mis ojos se abren.

—No... Si tú y yo nos hubiéramos conocido en otra situación y mucho antes..—Pronuncia, observo cada expresión.—¿Nos hubieras dado una oportunidad?

Mi corazón se acelera.

El no aparta la mirada.

Entonces, agrega.—¿Te hubieras enamorado de mí, Jules?

¿Por qué..?

¿Por qué me pregunta eso?

La vista me duele y no sé qué decir, no sé si mentir o...

Tanto ha durado mi silencio que él me da la espalda, directo para dormir.

—Descansa, Jules.

Trago saliva y me quedo viendo su espalda, mi mirada baja y se ubica en sus manos, entonces no me veo haciéndolo, hasta que lo hago.

Le tomo la mano.

Observo una reacción suya, moviéndose ante mí gesto.

"Si es lo único que puedo tener de ti, lo aceptare"

Es lo único que puedo darte, Miles.

Lo único.

Miles entrelaza nuestros dedos y con esa sensación, de sus cálida mano tomando la mía, cierro los ojos.

Latidos del CorazónHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora