—¿Eso es todo?.—Pregunto recibiendo los papeles de Emma.
—Sí, el doctor Miles y tú deben llenar esos formularios.—Me responde.—Entonces su solicitud para adoptar a Meg será enviada y ya que ustedes son los únicos que se animaron a adoptarla, es probablemente que tengan una respuesta muy pronto.
Eso me da más esperanzas.
—¿Qué sucederá después?
—Evaluaran muchas cosas, entre la vivienda y los trabajos remunerados, sus personalidades y/o harán chequeo, muchas otras que indiquen que Meg tendrá la calidad de vida que cualquier niño merece tener.
Me muerdo el labio.
—Tranquila, tienes mi apoyo.
—Gracias, Emma.
(*)
—¿Tienes antecedentes criminales?.
Miles se rie.—¿Qué?
Le enseño la hoja.—Esa es la siguiente pregunta.
—No.. ¿Y tenemos que llenar todo esto?
—Sí, si queremos adoptar a Meg.
El guarda silencio y yo hago una mueca.
—¿Qué pasa?.—Interrogo.—¿Te arrepentiste?
Sus ojos me observan.
—No es eso...
—¿Entonces que te preocupa?
—Si logramos todo esto y nos dan a Meg.—Pronuncia y una sonrisa cruza mis labios.—¿Piensas que estamos listos para esto?
—Miles..
—¿Qué yo estoy listo para ser padre?
El espera inquieto mi respuesta, me pongo de pie y dejo los papeles sobre la mesa, llego hasta él y me siento sobre su regazo.
Nuestras miradas quedan cerca y mientras sus manos me rodean la cintura, yo ya estoy besándolo, despacio y dándole la seguridad que él me da cada vez que me toca.
—Completamente.—Pronuncio deteniéndome a ver su rostro.
Él sonríe y me acaricia la mejilla, sus labios se estampan sobre los míos y termino cayendo sobre el mueble, con el encima mío.
(*)
Al acabar, estoy recostada sobre el pecho de Miles y su brazo lo tengo debajo de mi cuerpo, rodeándome con la cintura mientras con esa misma mano me acaricia la espalda desnuda.
El me coge la mano donde llevo el anillo y la sostiene con la que tiene la suya, lleva a sus labios mi mano y presiona su boca.
—También tenía dudas.—Confieso y los ojos de Miles me observan.—No de adoptarla, sino de ser la madre que necesita y sobre todo, ser una buena madre.
—Serás una increíble madre.
Sonrio.
—Lo sé, sé que es cierto cuando lo escucho de ti y cuando te miro, me impulsas a ser mejor persona.
Él me acerca y al subir la mirada , su nariz se apoya sobre la mía, me rio al sentir cosquilla y el baja más la cabeza, plantándome un beso en los labios.
—Seremos buenos padres.
Asiento la cabeza con una sonrisa y en medio del beso, lo confirmo.
—Lo seremos.
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Latidos del Corazón
ChickLit"Tendrás dos hombres en tu vida: uno sera el amor de tu vida y el otro tu alma gemela" No le había tomado tanta importancia a esa frase hasta que el destino se encargo de ponerme en medio. Después de sufrir un accidente , el novio de Jules queda...
