—¿No piensas tocar la comida?.—Le pregunto al ver el plato lleno, el postre intacto, la fruta y el jugo ya reseco .
—No tengo hambre.
Aprieto las manos, la acerco al cubierto y cojo un pedazo de fruta para ponérsela delante de la boca, los ojos de Dylan me observan.
Insisto movimiento el cubierto.
El no responde.
—Dylan , si no comes no vas a mejorar.
—¿De qué sirve mejorar si el destino es el mismo?
Siento enojo.—No sabes eso aun.
—¿No hablaste con mi médico, Jules? No insistas.
Bajo el cubierto.—¿Sabes cuantos métodos hay en estos tiempos? La medicina ha mejorado..
—No lo suficiente como para curar lo que tengo.—Sus ojos me observan.—Tengo cancer.
La vista me arde.
—Dilo por su nombre y hazte a la idea.—Me exige con un tono elevado.—Ahora que te has negado a marcharte como te lo pedí, tienes que hacerte a la idea de lo que va a pasarme.
—Eso no lo sabes.
—Tú no quieres creerlo.
Trago saliva y aguantándome las lágrimas, le pongo el tenedor con la fruta cerca a los labios otra vez-
—Tienes que comer, Dylan.
—Jules.—La vena en su cuello palpita.
—Abre la boca.
Su mandíbula se aprieta.
—Dylan...
Le da un golpe a mi mano provocando que el cubierto caiga al suelo y eso no es todo, también bota el pequeño recipiente de cristal con la fruta dentro, la cual se cae y se hace añicos sobre el suelo.
—¡Te he dicho que no quiero, joder!.—Me eleva la voz como nunca.— ¿Acaso no me has escuchado o eres demasiado estúpida para entenderlo?!
Me quedo callada y veo como su rostro se suaviza, aun así, prefiere apartar la mirada y quedarse callado.
Trago saliva y me agacho a recoger los pedazos de vidrio del suelo.
—Jules...
—Sé que lo haces para alejarme de ti.—Pronuncio a sus espaldas.—Pero no lo vas a conseguir, voy a seguir aquí a tu lado, Dylan.
—Déjalo, Jules. .. ¿Qué estás haciendo? .—Me suelta.—Te vas a cortar.
Y así sucede, aunque es solo un pequeño corte.
La puerta se abre y me pongo de pie al ver a la madre de Dylan, me observa sorprendida de que este aquí, luego mira a Dylan y nuevamente a mí y a mi mano ensangrentada.
Entonces sale y escucho como le pide a una enfermera que alguien venga a llevarse el almuerzo de Dylan y que también alguien de limpieza venga a recoger los vidrios.
Pasa de largo cuando ingresa a la habitación y no me dice ni una sola palabra.
Los ojos de Dylan están sobre mi mano.
—Creo que por ahora los dejare solos.—Pronuncio y salgo de la habitación.
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Latidos del Corazón
Chick-Lit"Tendrás dos hombres en tu vida: uno sera el amor de tu vida y el otro tu alma gemela" No le había tomado tanta importancia a esa frase hasta que el destino se encargo de ponerme en medio. Después de sufrir un accidente , el novio de Jules queda...
