Tal como lo pidió Dylan, no volví a contactarme con el después de esa última vez.
Me dedique al orfanato y a pasar tiempo con Miles, todo marchaba muy bien en mi vida, hasta que de un momento a otro me acordaba de Dylan, entonces todo se volvía triste y todos los días después de las palabras fuertes que me dijo, quise mantenerlos ocupados con el fin de no pensar en él.
Y hoy era un día muy ocupado.
—Viniste.—Pronuncio al ver a Miles salir de su coche.
—Solo por una hora.—Me responde.—¿Cómo vas?
—Vinieron muchos padres preguntando por los niños y siguen llegando.—Digo feliz al ver como otro coche se aparca frente al orfanato y una pareja sale.
Nos saluda y una de las chicas que nos apoya, los guía hasta el patio.
Hoy es el día de reunión y si tenemos suerte, saldrán muchas solicitudes para todos esos niños.
(*)
Miles se fue una hora después de llegar y mientras mantenía mi mirada cuidando a los niños en el patio junto a dos o tres personas más, me percate cuando dejaron de llegar e incluso a los niños a los que no tenía mucha suerte.
Muchos de ellos por alguna dificultad física o en su salud, incluso que tuvieran problemas de aprendizaje.
Y luego estaban las niñas como Meg.
Quien solo tenía 6 años y quien no tenía nada malo a mi parecer, pero según todos los padres que vinieron a conocer a los niños, el que una niña tuviera un lunar rojo como una mancha visible que cubría todo su ojo izquierdo hasta llegar a la misma oreja de su lado era demasiado desagradable como para adoptarla.
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Latidos del Corazón
ChickLit"Tendrás dos hombres en tu vida: uno sera el amor de tu vida y el otro tu alma gemela" No le había tomado tanta importancia a esa frase hasta que el destino se encargo de ponerme en medio. Después de sufrir un accidente , el novio de Jules queda...
