Me vi arrastrado contra mi voluntad, Sam me llevaba agarrado del brazo como los viejos, hacia la sala multiusos donde se encontraba Ava sentada en medio del sofá. Cuando su mirada coincidió con la mía se puso blanca al instante y luego miró con el mismo semblante a alguien más del grupo pero no tuve tiempo de identificar a quién.
En el sofá se sentaron Fali, Gero, Ana y Ava. Maya, Sam, Hugo y yo nos sentamos en el suelo y Ari en el sillón.
Comimos pizza mientras todos iban comentando cosas de sus vidas, las mayoría no las recuerdo. Sin embargo mi sentido de atención se activó cuando Gero comenzó a hablar.
- Sí, siempre me han infravalorado por estudiar artes.
- Hombre, es que es más fácil.- contestó Hugo.
Se hizo un silencio incómodo.
Realmente yo pensaba que cada modalidad era diferente y cada una presentaba sus dificultades, pero la verdad es que ciencias me parecía un poco más difícil, pero no pensaba decirlo.
- Perdona, ¿dices que estudiar arte es fácil?- preguntó Ana, incrédula y sorprendida. Hugo sonrió y asintió.- Es increíble que estamos teniendo esta conversación en el putito siglo XXI.
Fue algo tan rápido que no me dió tiempo a reaccionar. Se habían dividido en dos bandos: el bando defensor de las artes y las letras (Gero, Ava, Ana, Ari) y el bando defensor de las ciencias(Fali, Hugo, Sam, Maya y yo). Maya y yo nos vimos agrupados en este último, ya que estudiábamos ciencias, ni siquiera nos habíamos movido.
El bando del arte se levantó y se fue indignado.
- Pero no se vayáis, que nos quedamos sin juegos, hombre.- se quejó Hugo.- Esta gente es que no son capaces de aceptar las cosas como son.
En conclusión: nos quedamos sin noche de juegos.
Creo que solo Sam y Hugo, que ahora mirándolos bien, podrían ser hermanos por su aspecto físico, pensaban muy parecido y nos habían metido en su saca para no quedarse solos porque: no llevaban razón.
Al día siguiente en clase le conte toda la movida a Javi, que se habían convertido en una persona de confianza y, como era ajeno a todo el drama de la resi, no le iba a influir. Él comenzó a reír.
‐ ¿En serio esto en los tiempos que estamos?
Y llevaba toda la razón.
- Tú, aunque te hayan encasillado aquí, en ciencias, no hagas nada que te posicione. Sino quieres quedarte sin amigos, claro.
- No estoy seguro de si son mis amigos. En todo caso Maya sería mi amiga. Fue a la primera que conocí propiamente dicho.
- Según cuentas es maja.- me dijo y justo entonces entró en profesor en la clase y se sentó a ponernos un pdf.
Porque en eso consistía ahora la educación universitaria, copiar de un pdf de hace más de 10 años los apuntes para vomitarlos de memoria en un examen.
Cuando llegué a la residencia tenía tanta hambre que agradecí haner cogido los tickets de la comida esta mañana. Era tan tarde que no había nadie en el comedor, solo el chico que se encargaba. Había tenido problemas con el metro y había llegado super tarde. Llegué corriendo hasta él, que se asustó.
- ¿Todavía está abierto?
Él me miró, dudando.
- Haré una excepción, amigo.- me dijo y entonces recordé su nombre: Bruno.
- Se estropeó el metro y estuve media hora encerrado en el metro. Siento la peste.- dije mientras él apartaba de lo que quedaba en las fuentes.
Apartó los platos y los dejó encima de una mesa y se sentó a comer contigo.
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Paralelas | Flaviard
Fanfiction- Sois como dos líneas paralelas. Condenados a amaros eternamente pero sin encontraros nunca, por mucho que se prolongue vuestra trayectoria al infinito
