Capítulo 15

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Termino de rizar mis pestañas y colocarme un poco de mascara para pestañas, voy con un vestido negro que se moldea a mi cuerpo y no es como que tenga un cuerpo soñado, pero estoy lo que se dice buen cuerpo. Mi maquillaje es natural, un poco de base, corrector para las ojeras, labial  y un poco de sombras; faltan quince minutos para que Sam pase por mí y disfrutemos de un buen fin de semana que lo merecemos, bajo a la sala para esperarlo y por el momento juego con mi hermanita Sofí a pintar sus uñas con un esmalte que seguramente tomo de la recámara de mamá.

Tom baja por las escaleras luciendo un atuendo completamente negro, su chaqueta de cuero le queda genial, reacomoda su cabello y lame su labio inferior, todo esto lo veo como si fuera cámara lenta y trago la saliva que se ha juntado en mi boca.

Tom baja por las escaleras luciendo un atuendo completamente negro, su chaqueta de cuero le queda genial, reacomoda su cabello y lame su labio inferior, todo esto lo veo como si fuera cámara lenta y trago la saliva que se ha juntado en mi boca

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-¡Tom! – exclama Sofí y sale para abrazarlo.

-¡Ey Sofí! – la toma entre sus brazos y la sienta en la mesa de mármol frente a ellos.

-¿A dónde vas? – inclina un poco su cabeza hacia un lado.

-Voy a una fiesta – da un toque a la nariz de la pequeña y ella ríe.

Es evidente que Sofí tiene un pequeño crush con Tom y claramente no la culpamos, es algo de la edad, pronto pasa.

-Sofí ven y no molestes a Tom – voy hacia ella y la bajo de la mesa.

-No me molesta – toma un vaso y vierte agua en el.

-¡Sofí ven! – le grita Mateo y ella sale corriendo.

-Vaya, que bien te ves – me mira, pasa una de sus manos por mi cintura y no puedo evitar sonrojarme.

-Gracias, tú no estás mal – sonrió leve.

-Gracias darling – toma las llaves de su auto negro, un día llegamos de la escuela y ya estaba ahí, si así de extraño.

-¿A dónde vas? – pregunto al verlo en la puerta.

-Por Moni – dice restándole importancia.

-¿La de medicina? – frunzo mi entrecejo.

-Así, si no vuelvo a casa, no me esperes – me guiña el ojo y sale.

Este no desaprovecha las oportunidades, obviamente Moni es un bombón, cuerpo perfecto a los estándares de belleza, cara bonita e inteligente; es obvio que Tom no dudaría en ir a follar con ella. Espero que pasen los minutos cuando tocan el timbre de la puerta, me despido de mi familia y les digo que me quedaré en casa de Mia pues sabía que volvería tarde de la fiesta, salgo y saludo a Sam con un beso y nos montamos en su coche para irnos a la fiesta.

[...]

La casa en un principio estaba que reventaba por la multitud de personas que habían ahí, algunos bebiendo y fumando, otros bailando y besándose por los rincones, Dios están en casa ajena respeten; cuando llegue vi a Mia y a Harrison que se miraban muy chulos, Mia tiene una blusa semitransparente negra con un bralette del mismo color, una falda de cuero negra que le llega a 5 cm arriba de las rodillas y unos botines del mismo color. Harrison por su parte lleva toda su ropa negra y una chaqueta de cuero amarilla, vaya creo que los tres nos pusimos de acuerdo para venir vestidos así.

𖤐. ❛𝐋𝐀 𝐌𝐀𝐋𝐃𝐈𝐂𝐈𝐎𝐍 𝐃𝐄𝐋 𝐏𝐋𝐀𝐂𝐄𝐑, 𝑡𝑜𝑚 ℎ𝑜𝑙𝑙𝑎𝑛𝑑Donde viven las historias. Descúbrelo ahora