Capítulo 23

3.2K 199 79
                                        

La brisa del viento golpeando suavemente mi rostro donde ligeros cabellos chocan contra el, da un poco de frío pero el sol que se deja ver da algo de calor, es un día muy cómodo para estar con la compañía perfecta y lugar perfecto. Sam me invitó a un parque cerca de la ciudad donde vivimos para tener un picnic, el asunto con la abuela sólo fue para decirme que no debería juntarme con Tom por que no es de fiar.

- ¿Quieres un poco de zarzamora? - le pregunto al pecoso y el asiente.

- ¿Cómo te la pasaste con tus abuelos? - pregunta y luego le da un mordisco a su pan tostado.

- Realmente bien, me relaje y disfrute de la compañía de mi familia - di un sorbo a mi limonada.

- ¿No hubo problemas con ya sabes quién?- me mira esperando atento la respuesta.

- Pues... solamente se la tiraba de Don Juan con todas - alzo los hombros.

- No me sorprende - suelta un risita - ¿te ha gustado la comida?

- Esta deliciosa, ¿quién cocinó? - limpio la comisura de mis labios con una servilleta.

- Obviamente yo - lo vi con cara de no te creo nada y este fingió ofenderse - aunque no lo creas si se cocinar, mi abuela me enseñó hacer la mermelada que te estas comiendo.

- ¿Por qué nunca me lo habías dicho? - no me espero menos de este increíble chico.

- No voy por el mundo diciendo que se cocinar Isa - ríe y me uno a él.

- Pues déjame decirte que el desayuno está delicioso - le sonrió.

- Oh tengo una sorpresa - se levanta y va hacia su coche.

Me quedo ahí esperándolo mientras bebo mi limonada, al rededor de las siete de la mañana el pecoso me escribió y preguntó si quería tener un picnic con él y no se lo pude negar, aún así, era la primera vez que lo veía después de las vacaciones y vaya que no pierde su encanto. Trae con él un delicado y lindo girasol pequeño de color rosa, me encanta todo tipo de flor pero debo admitir que estas en especial se me hacen muy lindas.

- Para ti - me ofrece la flor y se sienta a mi lado.

- Que lindo Sam - huelo el pequeño detalle en mis manos y es satisfactorio.

- ¿Sabes por qué te doy este girasol? - niego ante su pregunta - Es tan tierno y delicado como tú, que necesita ser cuidado para no marchitarse y puede que sea solitario e independiente pero aún así necesita cuidado.

- Que halagador eres - rió levemente.

- Hablo en serio cuando te digo que me gustas y que quisiera ser algo más que tu amigo, por eso con esta flor te pido que seas mi novia - se pone de rodillas ante mi y me quedo en shock.

¿En qué momento fue capaz de suceder todo esto? Imagina que un día estás en tu salón de clases, un chico un grado mayor que tú y te parece lindo te invita a salir, ahí comienzan a tener más salidas, almuerzan juntos y se lleva muy bien con tus mejores amigos, es lindo y atento contigo preocupándose por tu bien estar y cuando llegas de unas vacaciones con tu familia te invita a desayunar en medio de un campo bonito y te pide ser su novia; ¿una completa locura? Todo como una novela romántica.

Realmente me gusta Sam y no creo desaprovechar esta oportunidad con él después de aquel tiempo que intente caerle bien, pestañeo un par de veces para volver a la realidad.

- ¿Estuvo mal que hiciera esto? - pregunta con cara de preocupación.

- ¿Qué? ¡No! Todo está muy bien, me atrevería a decir que es perfecto - le sonrío enternecida.

𖤐. ❛𝐋𝐀 𝐌𝐀𝐋𝐃𝐈𝐂𝐈𝐎𝐍 𝐃𝐄𝐋 𝐏𝐋𝐀𝐂𝐄𝐑, 𝑡𝑜𝑚 ℎ𝑜𝑙𝑙𝑎𝑛𝑑Donde viven las historias. Descúbrelo ahora