Isabela Márquez, 20 años de edad, aficionada a lo paranormal. Estudia la carrera de enfermería en la universidad. Sus mejores amigos, Hazza y Mia, un trío inseparable; todo en su vida es normal hasta que un objeto llega a cambiarlo. A veces creemos...
Después de aquella tarde de aventuras, decidimos parar en un boliche para merendar y pasarla bien un rato con un buen juego de boliche. Amanda se veía muy cariñosa con Tom y obviamente este le correspondía todas las caricias, bueno creo que es muy normal puesto que son pareja, raro sería que ninguno de los dos se demostrara amor. Sam esta a mi lado y esta mensajeando con su madre escribiéndole un "Estoy con Isa, en una hora llego a casa" y al voltear me sonríe, acción que le correspondo y nos acercamos para darnos un pequeño beso.
- Bueno, hagamos los equipos - habla papá.
- Si, ¿los mismos de siempre? - pregunta Harrison.
- ¿Pero no quedará disparejo? - pregunta Mia.
- Cierto, volvámoslos a hacer - propone mamá.
Entre varias charlas y que termináramos de acuerdo todos, los equipos quedaron de la siguiente manera: Equipo 1 estaba conformado por papá, Sofía, Tom, Amanda y Harrison; Equipo 2 por mamá, Mateo, Mia, Sam y yo. Ambos equipos estábamos jugando bien, cada vez que Amanda o Tom hacia una chuza se acercaban y hacían un festín, lo veía como algo innecesario, pero sabemos como es Holland y no le quise dar mayor importancia.
- Punto gana - dice papá, en este momento ambos equipos estábamos empatados.
- Hagamos una apuesta - menciona Tom, haciendo que lo volteemos a ver.
- ¿Cuál sería tu apuesta genio? - mencione.
- El equipo perdedor hará todo lo que el equipo ganador quiera - propone con una sonrisa.
- ¿Enserio Tom? ¡Que gran apuesta! - comenta la peli negra de forma sarcástica.
- ¿Miedo? - dice Amanda con aires de grandeza.
- Pues fíjate que no - Mia se pone frente a ella, se miran como si se fuera a desatar una pelea.
- Chicas vamos, es solo un juego - menciona Hazza y las separa.
Cada una volvió a su puesto, todos estábamos expectantes a los lanzamientos que hacía cada uno, solo quedábamos en tirar la acompañante de Tom y yo, nos miramos de una forma retadora, el equipo de papá tenía un punto más a su favor y si hacía una chuza definitivamente ganaba, no estaba para complacer a los dos sujetos que por este momento no soportaba. Última tirada, Amanda contra mí, momento decisivo de la competencia o juego, como le quieran llamar; cuenta regresiva y ambas lanzamos al mismo tiempo.
- ¡Así se hace mi amor! - gritonea.
- ¡Ganamos! - se escucha que gritan.
- ¡Esa es mi mejor amiga! - escuche el grito de Mia.
Abrí mis ojos ya que los había cerrado después de haber lanzado la bola y pude ver que en la pantalla se mostraba el equipo ganador, el equipo 2, los de mi equipo se arrimaron y me alabaron como si hubiera ganado un Oscar, saltábamos en círculos tomados de los hombros y al parar puedo ver la cara de Tom que me mira con una leve sonrisa en su rostro y a una Amanda enfurecida a su lado.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.