Mover mis pies de arriba a abajo, el voltear hacia todos lados para ver si mi acompañante vendrá, en la fría banca metálica se posan mis brazos y los auriculares en mis oídos me impiden pensar con claridad. Han sido varías semanas que Tom y yo hemos convivido juntos, literalmente, a donde sea que fuera el otro lo acompañábamos. Claro que respecto a eso comencé a sentirme diferente con él, la atracción que teníamos en un principio volvió a surgir, sentía un mar de emociones al estar junto a él; mi relación con Sam es estable, pero mi interés por él, tristemente disminuyó. Ambos nos citamos para hablar, tenía que ser sincera con él de una vez por todas, no quería dañar nuestra relación antes de cometer una tontería. Veo la cabellera de aquel pecoso y con una pequeña sonrisa en su rostro, viene con sus manos dentro de la chaqueta por el descomunal frío que hace el día de hoy. Quito mis auriculares y los guardo en mi bolso.
- Hola linda - me saluda con un beso en la mejilla.
- Hola Sam - sonrió tímida.
- ¿Todo bien? - me mira y asiento en respuesta.
- Empecemos la charla tan importante - digo y veo como Sam se sienta junto a mí - ¿quieres empezar tú?
- Si, claro - aclara su garganta y toma mis manos - ¿recuerdas que te conté sobre querer irme de intercambio para hacer mis prácticas?
Asiento suavemente con la cabeza y este lame su labio inferior, baja la mirada y toma con un poco más de fuerza mis manos y se claramente cual es la respuesta.
- ¿Lo conseguiste? - pregunto.
- Si - me ve y sonrió.
- ¡Que gran noticia! Me alegro muchísimo Sam - lo abrazo y este me corresponde.
Después de separarnos veo su rostro, es triste y deprimente, ¿por qué rayos está así? Irá a otro país para aprender y realizar sus prácticas con la mejor educación, no entiendo por qué está así.
- ¿Por qué esa cara? - lo veo confundida y tomo su rostro.
- ¿Qué pasará con nosotros? - como balde de agua fría cae en mi la realidad.
Tendríamos que aventurarnos a llevar una relación a distancia, la mayoría de ellas son difíciles de sobrellevar y poder formalizar a algo más. Ahora, todo se vería afectado por lo que haré, no niego que pasamos momentos increíbles pero ya no siento lo mismo, mis sentimientos pertenecen hacia aquel demoniaco chico castaño.
- No lo había pensado - miento, bajo la mirada y veo mis botines como si tuvieran algo interesante.
- ¿Crees que podremos tener una relación a distancia? - me imita - tendremos horarios completamente distintos y más responsabilidades.
- Sería muy difícil - hago una mueca aunque el pecoso no pueda verme.
- No digo que no podríamos intentarlo, pero la mayoría fracasa - veo de reojo que este me mira y hago lo mismo.
- ¿Quieres decir que.... Terminaremos? - mis ojos se humedecen y una lágrima resbala por mi mejilla.
- Sería por un bien mutuo, para estar totalmente enfocados en nuestras vidas estudiantiles - dice en un tono bajo.
Cierro los ojos y otras lágrimas salen, se que es ridículo que este llorando cuando yo tenía el mismo plan de terminar, pero aunque no lo crean duele, pensar en todo lo que vivimos a lo largo de estos meses, casi un año y que en cuestión de minutos termine, es triste. Por una parte me parece lo correcto, quiero verlo lograr todos los sueños que me contó alguna vez, quiero verlo disfrutar de la vida y saber que es feliz aunque... ahora no podré formar parte de su vida. Limpio mis lágrimas y siento como este me rodea con sus brazos.
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𖤐. ❛𝐋𝐀 𝐌𝐀𝐋𝐃𝐈𝐂𝐈𝐎𝐍 𝐃𝐄𝐋 𝐏𝐋𝐀𝐂𝐄𝐑, 𝑡𝑜𝑚 ℎ𝑜𝑙𝑙𝑎𝑛𝑑
Fiksi RemajaIsabela Márquez, 20 años de edad, aficionada a lo paranormal. Estudia la carrera de enfermería en la universidad. Sus mejores amigos, Hazza y Mia, un trío inseparable; todo en su vida es normal hasta que un objeto llega a cambiarlo. A veces creemos...
