16

823 156 24
                                        

Teddy llegó a nosotros una mañana templada de primavera.

Y todavía hoy en día, después de tantos años, sigo sin palabras para describir lo que sentí en aquel momento, cuando lo sostuve entre mis brazos, cuando por primera vez te vi a ti llorar, Sirius. No podías dejar de mirarlo. Le entregaste tu corazón en cuanto lo abrazaste con los ojos aún brillantes, y ya nunca se lo pediste ni intentaste recuperarlo.

Fue suyo así, de forma incondicional.

StarlightDonde viven las historias. Descúbrelo ahora