Abril de 1998
Laura niega con la cabeza. No quiere verse implicada en nada que tenga que ver con eso. Miguel también tiene serias dudas y pone sobre la mesa lo que Laura no se ha atrevido a decir, que a ellos no les hace falta, que ellos ya aprueban y que no tienen que robar ningún examen. A la vista de la reacción de sus amigos, Laura se alegra de no haber sido ella la que ha puesto la evidencia sobre la mesa.
- En serio seriais capaces de dejarnos tirados en el plan solo porque a vosotros no os hace falta - les recrimina Fran - de verdad que no me esperaba esto de vosotros
- Vamos a ver, es sencillo - insiste Miguel - si vosotros quereis robar el examen, nosotros no nos vamos a chivar, pero tampoco os vamos a ayudar
- Pero es que nos haceis falta para poder robarlo - explica Luisa - cualquiera pensaría en nosotros pero nadie pensaría en dos personas que sacan buenas notas como vosotros
- O sea, a ver si lo entiendo - contesta Laura llevándose las manos a la cabeza - que lo que queréis es que el examen lo robemos nosotros... ¡Estais fatal!
Fran le coge la mano y le pone su mejor cara de súplica
- ¿No harías eso para que pueda aprobar?
- ¿Y qué tal si toda esta energía que estáis invirtiendo en planificar un robo la empleais en estudiar?
La discusión sigue durante toda esa tarde de viernes y aunque Miguel y Laura intentan convencerles de lo que puede suponer el intento de robo del examen y lo que se juegan, ninguno de sus cuatro amigos parece entrar en razón. Vencidos por la mayoría, finalmente, ceden a tan solo un extremo, el de vigilar para que no les pillen, el resto es cosa suya.
El plan maquiavelicamente trazado consiste en que uno de ellos, aún por decidir, entre en el laboratorio de Ciencias, donde el maestro guarda sus carpetas, y robe uno de los exámenes ya fotocopiados, algo que solo se puede hacer el día antes, que es cuando de forma habitual pide que se haga. Ese es el tiempo que tendrán para aprenderse de memoria cada una de las respuestas.
- No va a salir bien, lo sabes ¿no? - le dice Laura abraza a Fran en uno de sus ratitos en el que se ha convertido su callejón favorito
- No seas aguafiestas
- No lo soy, solo te digo que si os pillan os estáis jugando no ir al instituto el año que viene, que os hagan repetir, que te vuelvan a expulsar y ya será la segunda vez...
- Lo de ir al instituto, la verdad, me da igual... total, tú no vas a estar...
- ¡Ay Fran! No digas eso... que prefiero no pensarlo
- No, si yo no quiero tampoco que lo pienses, aunque todo sería más fácil si la gente de la clase no te cantase todo el rato 'Laura no está' - sonríe
- Te prometo que te voy a escribir todas las semanas y que voy a venir todas las vacaciones. Luisa ya me ha dicho que me adopta en verano y Carmen también, asi que puedo rotar por sus casas...
- Ya
***
Fran intenta creer a Laura y todo lo que dice sobre cuando esté en Madrid pero sabe que lo suyo será imposible entonces. Lo aparta de su mente y sigue centrado en disfrutar de lo que les queda juntos, de hacer cada día una aventura. Y robar el examen lo es. Vale que él sacará un beneficio del robo porque sin tener las preguntas es imposible que apruebe. Por eso insiste tanto hasta que Miguel y ella ceden, aunque sea a realizar labores de vigilancia mientras la mano ejecutora es otra.
El día del robo todo está planificado a la perfección y los nervios a flor de piel. Es Laura la que acude a secretaría para generar la distracción a la hora del recreo.
- Carmen Mari - le dice a la profesora de inglés - me encuentro muy mal
- ¿Qué te pasa?
- Es que me da vergüenza
Mientras la profesora se acerca a Laura y se aleja dejando a su espalada el panel de las llaves, Fran consigue colarse sin que lo detecte.
- ¿Vergüenza? ¿Te ha venido la regla?
- Sí y es que me duele mucho la tripa
- ¿Quieres que llame a tu madre?
Laura ve como Fran sale con las llaves del laboratorio en la mano
- Si tuvieras tú una pastilla...
Con la pastilla en la mano Laura sale de secretaría con la primera parte del plan completada y las manos temblorosas, tanto que por mucho que Fran la abraza no se le pasa, aunque en ese momento el plan ya está en otras manos. Carmen y David charlan en la puerta del laboratorio como si nada pero pendientes de que ningún profesor se acerque mientras que Miguel, al que al final Luisa ha liado de mala manera, y la propia Luisa rebuscan en las carpetas del despacho las copias del examen.
Laura y Fran esperan sentados en su banco de siempre y empiezan a agobiarse cuando los minutos pasan sin que sus amigos aparezcan, especialmente porque ellos tienen que devolver la llave antes de que nadie se de cuenta de que falta, quedando cinco minutos para el final del recreo los ven bajar a los cuatro.
- Lo tenemos - dice Miguel - aunque no lo vamos a ver hasta que lo saquemos del colegio
- Lo hemos doblado y lo lleva este guardado en el bolsillo - dice Luisa
- Vale - urge Laura - pues dadnos la llave
La llave vuelve a sus manos y ellos a secretaría, donde ya no está la profe de inglés sino precisamente Don Eustaquio.
- Don Eustaquio - llama Laura - ¿dónde está Carmen Mari?
- ¿Para qué la necesitas?
- Me da vergüenza decírselo a usted
Su profesor resopla pero asiente
- Esperate aquí un momento que voy a buscarla
Cuando sale de su campo de visión Fran vuelve a entrar de nuevo y deja las llaves colgadas en su sitio, regresa junto a Laura justo a tiempo, apenas unos segundos antes de que vuelva a aparecer Don Eustaquio, ahora acompañado de la profe de inglés.
- ¿Qué pasa Laura?
- Que me sigue doliendo
- Es que el ibuprofeno tarda un poquito en hacer efecto, cariño. Anda, vete para clase y si en la próxima hora no te encuentras mejor llamo a tu madre.
Laura se aleja fingiendo y con Fran ayudándola. Oficialmente son delincuentes. Han robado un examen.
***
Laura y Miguel ni siquiera se apuntan las preguntas. Los demás no solo lo hacen sino que ríen con la posibilidad de sacar un 10.
- Vamos a ver, pensad un poquito - interviene Miguel - si todos sacais un 10 cuando normalmente no aprobais, va a ser sospechoso
- Yo creo que cada uno debería preparar un tres preguntas, para llegar al 6, y listo - insiste Laura - no hagais el idiota
- Y vosotros ¿en serio no lo queréis?
Ambos niegan
- Para que veáis lo buenos amigos que somos, nos hemos arriesgado por nada
- Por nada no - les abraza Luisa - os habéis arriesgado por nosotros
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El hilo invisible
RomanceLaura acaba de llegar a la ciudad y odia empezar de nuevo. Fran es el gracioso de la clase que odia ir al colegio. Una historia donde la amistad y el amor se dan la mano a través del tiempo y el espacio.
