El portal se abrió, dejando caer a _____________ en un campo. Miró hacia arriba, el portal estaba ahí, para luego cerrarse, no había nadie con ella.
—Mierda —murmuró y se levantó—. ¿Dónde estoy?
Miró alrededor, era un pueblo y sin duda no era 2019 al ver las calles, aún si eran de noche.
Decidió caminar un poco por las calles, aunque fuera de noche no le daba miedo, le aterraba más el hecho de pensar que sus hermanos hubiera muerto. Las personas que aún se encontraba en la calle la miraban raro por la ropa con la que iba y los zapatos para bolos. Siguió caminando hasta que vio un periódico en el suelo y lo levantó. Era 1920.
—¿Estas perdida hermosa? —se le acercó un hombre con sonrisa repulsiva.
—Te acercamos a mí y desearás no haberlo hecho —la amenazo la chica sin mirarlo y tirando el periódico al suelo.
—No te tengo miedo, cariño —estaba apunto de acariciar el cabello, pero ella tomó su muñeca con fuerza, haciendo que cayera de rodillas con dolor frente a ella.
—Te dije que no me tocarás —lo miró unos segundos para luego ver que el portal una vez más se abrió.
Soltó a aquel tipo, y camino donde estaba el portal, y una vez más volvió a entrar y caer en otro lado, pero ahora con el cuerpo de una mujer de 30 años.
—Esto debe de ser una broma —murmuró mientras se levantaba—. Cuando te encuentre, Cinco, querrás huir de mí.
Miro a las personas que había en la calle, suspiro, esperaba encontrar a sus hermanos, pero aún nada, estaba sola otra vez.
Así ocurrió varias veces, de diferentes edades y épocas, donde solo duraba algunos días o incluso solo horas hasta que ese mismo portal azul la llevaba a otro lado.
El último lugar donde cayó fue el 20 de febrero de 1942, pero en el cuerpo de una pequeña cinco años, que miraba el lugar con miedo. Estaba en un campo, tirada en el pasto, para segundos después ver a dos personas acercase a ella rápidamente.
—¿En serio salió la niña de ahí? —preguntó asustada la mujer. La niña miró arriba de ella y vio como el portal se cerraba. Volvió a mirar a aquellas personas, la mujer se acercó con una sonrisa—. ¿Tienes nombre cariño?
—______________ —respondió con algo de temblor, sus recuerdo eran muy vagos.
—¿Qué te paso en los brazos? —preguntó el hombre mirándolos—. ¿Alguien te hizo daño? ¿Dónde están tus padres?
La pequeña Número Ocho miró sus brazos, donde pudo ver una cicatriz en cada uno, desde sus palmas hasta la mitad de su brazo, no eran tan visibles, pero se notaban. Y en su muñeca izquierda tenía el tatuaje de la Academia Umbrella.
Volvió a mirar a las personas con los ojos llorosos, no sabía que ocurría y el miedo en una niña de cinco años empezó a notarse al caerle unas lagrimas por sus mejillas rosadas.
—Hay que llevárnosla de aquí, Adam —le dijo a su esposo y tomó a la niña en sus brazos, quien dejó que ella la cargara—. Tal vez podemos encontrar a sus padres.
—Si es que lo hay —murmuró mirando unos segundos donde el portal se había cerrado.
Miró como su esposa se alejaba con la niña y las siguió, aún sin saber qué cosas podría pasar.
Los tres regresaron a la casa de aquel matrimonio. Mary sentó a la milla en una silla y le limpió sus lágrimas y nariz con un trapo, haciéndola sonreír cuando la pequeña le dijo gracias.
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Donde las cosas empezaron || The Umbrella Academy
FanfictionBasado en la serie de Netflix: "The Umbrella Academy" Algunos partes puede que las cambie, todos los personajes son propiedad de la serie, a excepción de los que yo invite. Publicado: 8 de Septiembre del 2020 Finalizado:
