3.

769 62 3
                                    

Cinco miro a ambos lados de la calle, todos estaban vivos y no se veía que hubiera una guerra.

—Bien —dijo mirando a Hazel—. ¿Qué diablos fue eso?

—El fin del mundo del 25 de abril de 1963 —respondió.

—¿De 1963? —dijo desconcertado Cinco volvió a mirar a la personas y tiendas que había—. No soy historiador —lo miró—, pero no recuerdo ningún holocausto nuclear.

—No me digas.

—¿Y mi familia?

—Murió, como todos.

—¿Y donde estamos?

—Dallas, misma calle. Diez días antes. Tiempo suficiente para restaurar la línea del tiempo y salvarlos —dijo mientras se sentaba en una banca junto con el maletín.

—¿Y donde empezamos? —preguntó Cinco sentándose a su lado.

—¿Nosotros? Hablo por ti. Yo vine porque se lo prometí a Agnes.

—¿Acaso...?

—¿Murió?

—Sí.

—Cáncer. Fue rápido —dijo con tristeza—. Tuvimos 20 años buenos juntos y nadie vive para siempre.

—Lo lamento, Hazel—. ¿Qué paso con la comisión?

—¿Recuerdas que deje a esos malditos? No les debo el aire que respiro.

—¿Y quienes son esos? —dijo Cinco mirando al frente y levantándose de la banca.

—Mierda —dijo Hazel al ver a los tres suecos apuntándoles—. ¡Corre! —metió un sobre en su bolsillo y le di en maletín.

Uno de los tres suecos empezaron a respirarle. Cinco se teletransporto de ahí y apareció atrás de un auto, pero ya habían matado a Hazel.

—Cuantas veces pedí maletines a prueba de balas —dijo mirando el maletín con agujeros por las balas, ya no le serviría.

Se asomo, un poco, notando que los tres suecos iban rumbo al auto donde estaba escondido. Los tres empezaron a dispararle al auto, haciendo que Cinco se teletransportará de ahí y apareciera en la azotea de una tienda. Cuando los tres hermanos fueron a buscarlo, solo estaba el maletín, así que empezaron a caminar por la calle en su búsqueda.

Cinco se levanto del suelo del techo y se volvió a teletransporta ahora al callejón donde llegaron todos sus hermanos. Empezó a adentrase al callejón mientras oía el sonido de una patrulla acercarse adonde fueron los disparos. Se detuvo al notar que alguien lo miró por la ventana y cerró rápido las cortinas, miró al techo y vio antenas y un cámara.

Se acerco rápido a la puerta trasera que había "RADIO TELEVISORES AM/FM DE MORTY ENTREGAS". Se volvió a teletransporta y estaba adentro del pequeño edifico. Subió las escaleras en silencio, se acomodo su saco y toco la puerta que decía: MORTIMER GUSSMAN, ODONTÓLOGO.

Pero en su lugar se abrió la puerta de al lado, desconcertando un poco Cinco.

—¿Qué quieres? —le dijo serio después de mirar a ambos lados.

—Hola, vengo enciclopedias para mi grupo juvenil. Querías saber si...—aquel hombre le cerro la puerta, así que no le quedo de otra más que teletransportarse adentro.

Aquel hombre su asusto al verlo dentro dentro de su departamento, así que rápidamente y sin dejar de mirarlo saco un pequeño cuchillo de su cajón de cubiertos, mientras Cinco lo miraba con un poco de diversión.

Donde las cosas empezaron || The Umbrella AcademyDonde viven las historias. Descúbrelo ahora