34

427 46 5
                                    

~Vivíamos de boca a boca~

N/D

Miguel movía la matraca en sus manos causando molestia en mi oído.

-¡Vamos, Jorge!

-¿Desde cuando le das ánimos?-Interrogo con una ceja alzada.

-Desde que logró que sonrieras un poco.-Mis mejillas se calientan.-Y eso también, que te sonrojes.-Lo ignoró y pongo toda mi atención en el partido, aunque nunca me ha agradado quedarme con ellos, observó cada movimiento de Jorge y escucho a las personas gritar cuando esta a punto de acercarse al arco opuesto también veo a Roger dormir ofuscado y sus amigos idiotas con la misma sensación, que causa más alegría en mi. Él estaba muy seguro de que Jorge no jugaría ni este, ni los partidos que siguieron, pero no paso más de los 30 segundos y el entrenador lo metió, además ha demostrado muy bien su manejo de la pelota. Faltando 15 minutos finalmente logra anotar y el lugar se llena de gritos eufóricos, incluidos los de Miguel quien no tarda en dejarme sorda si sigue gritando así, Jorge se abraza con los demás jugadores celebrando hasta que mis temores se hacen realidad cuando me ve.

"No va conmigo, no es romántico. Así que no preocupes,jamás haría algo tan ridículo"

Jorge me señala.

Voy a matarlo.

Miguel golpea mi hombro y todos se me quedan viendo.

En serio, voy a matarlo.

-¡Danna Paola!

¡Ahora voy a matarlo!

•••

Me despido de Miguel antes de ir por Jorge y por así decirlo, darle su merecido,aunque una parte, solo una parte se siente emocionada. Sin embargo hasta esa pequeña emoción desaparece cuando mis ojos lo encuentran rápidamente junto a su casillero de cambio.

Y no, no está solo.

Victoria...

Siento el dolor en mi garganta y me quedo observando la escena como una estúpida. Jorge la rodea con los brazos mientras ella descansa su cabeza en su torso desnudo los brazos de Victoria aprietan su cintura y todo lo que Jorge había construido esta semana se va enseguida, decepción vuelve a dañarme y las lágrimas se acumulan en mis ojos.

No llores, no vale la pena.

Antes de que logre escapar, los ojos de Jorge se encuentran con los míos veo el temor en su mirada,pero no espero a que venga detrás de mi. Logro ver como aparta a Victoria de sus brazos y me doy media vuelta para salir huyendo mientras mi nombre sale desesperado de sus labios.

-¡Danna, espera!

No te detengas.

Que no se te ocurra detenerte.

Y no lo hago.

Es Jorge me alcanza colocándose frente a mi, sus ojos buscan desesperados los míos.

-Danna, pequeña, por favor.-Me aguantó las lágrimas provocadas por mi decepción y fría lo miró a los ojos.

-Quítate.

-Pequeña...

-Quítate, Jorge. Déjame pasar.-Le exijo.

-No, tienes que escucharme.-Sus ojos tiemblan con miedo.-Por favor,Danna, lo que paso adentro no...no es lo que crees.

-Es exactamente lo que creo.-Le respondo.-Apartate.-Me toca, pero lo aparto.

-Por favor, por favor, pequeña.Escuchame.-Me ruega. Mi corazón late con rapidez y...

No, no soy la chica estúpida de engañara dos veces, no lo seré.

-No.-Respondo con frialdad.-No lo haré.

-Danna...-Lo rodeo y escucho como madice.-Por favor, confía en mi...Danna...entre Victoria y yo no ha pasado nada.-Me detengo.-Te juro por mi propia madre que no ha pasado nada.

Esto es el colmo.

¿Como se atreve a jurarme por ella?

-No siento nada por ella, por favor.Tienes que creerme.

-Es difícil hacerlo cuando me ocultas cosas y estas pendiente de ella todo el tiempo.-Le respondo.-Ni siquiera me has explicado que sucedió esa noche que me dejaste plantada.-Traga saliva. Sonrío.-No puedes decirme, ¿no?

-Danna, yo...se lo prometí. Ella no...

-No, me queda claro y no tienes que decirlo. Esto se acabo.

¿Qué se acabó?

Si no tenemos nada.

No somos nada.

Dentro de mi me siento decepcionada de terminar algo que ni siquiera pasó y también muy adentro deseaba creer en él esta vez.

-Por favor, pequeña.-Niego. Rápidamente toma mi mano que no me percato hasta que la lleva a su pecho.-Dime que se escucha.

-Jorge...

-Joder, esto es lo que provocas en mi.¿Lo ves? Por favor créeme.-Insiste.-No siento nada por Victoria.

No quiero hacerlo.

No quiero creerle.

-Pequeña.-Quito mi mano y veo el dolor en sus ojos, niego y mirándolo a los ojos retrocede. Enntonces doy media vuelta y estoy a punto de irme lo suelta todo y hubiese esperado cualquier cosa, menos eso.-La golpea.-Mis pies se detiene y no tardo en girarme hacia él.

-¿Qué?

-Nathan.-Pronuncia y puedo ver la molestia tras decir las palabras.-Él la golpea.

Me quedo helada.

Lo he escuchado perfectamente.

La golpea.

●●●

El mismo aire-Jordanna.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora