Al llegar a casa vimos a Kol, estaba solo por lo que Elijah le preguntó por el resto. Klaus estaba fuera y Bekah arriba. Le di un beso a Kol aprovechando que Klaus no estaba, ya que aunque no se lo debiese, quería hablar primero con él.
Kol: Veo que ya has hablado con él. -dijo haciendo referencia a Elijah-
t/n: Si sobre eso, será mejor que habléis. Me voy arriba con Bekah, toca noche de chicas.
Subí a mi habitación y vi a Rebekah tumbada en mi cama, le miré extraña y ella imitó mi mirada las dos estallamos a carcajadas y cerré la puerta.
t/n: ¿Qué haces aquí?
Rebekah: Esperarte, llevo aquí una hora. -dijo protestando-
t/n: Deja de quejarte Bekah, sabes que cuando salgo con Elijah tardo bastante.
Rebekah: Bueno dejemos el tema, ya es de noche por lo que voy a por las cosas, tu ve sacando la maleta.
Tal como lo dijo salió por la puerta a por todo, puse la maleta sobre la cama y cinco minutos después la escuché detrás de la puerta gritando para que le abriese. Y como para no hacerlo si no tenía ni una mano libre para abrir la puerta, iba cargada de bolsas de sangre y helados, llevaba mucha mas comida de lo normal.
t/n: Has decidido hacer mi última noche viviendo aquí a lo grande. -dije riendo-
Rebekah: Es una noche especial.
Saqué la pequeña nevera que teníamos y colocó todo en ella, nos pusimos ha hacer la maleta. Todavía no quería hablarle de Kol, prefería esperar a que no tuviésemos nada que hacer para hablarlo.
t/n: Aún no me creo que me vaya. -solté algo nostálgica-
Rebekah: Nada de tristeza. -me miró algo enfadada-
Cerré la maleta con ayuda de Rebekah y la puse junto a las mochilas repletas de todas las cosas que tenía. De repente entró Klaus, le miré con furia, seguía enfadada con él y no quería si quiera verle.
Klaus: ¿Puedo hablar contigo? -preguntó amable-
t/n: ¿Para que? -respondí sin ganas-
Klaus: Para poder explicarme, para intentar que no me odies.
t/n: Veo difícil eso último.
Rebekah: Ve ha hablar con él, te esperaré aquí tranquila.
t/n: Pues que bien. -voltee los ojos-
Salí de la habitación con Klaus y me llevó a la suya, no quería ni imaginar como iba a acabar esa conversación, ni siquiera quería tenerla pero tampoco me quedaba otra opción.
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LA OTRA SALVATORE
Vampirgeschichten¿Te imaginas como debe ser despertar en una carretera con tres disparos en el estomago y totalmente desorientada? Es horrible lo aseguro, y mas sabiendo que se va a producir una matanza de vampiros en el pueblo donde te criaste. Pero entonces llegó...
