HORA DE IRNOS

9.6K 533 16
                                        

Damon fue hacía Katherine, le tiró al suelo agarrándola del cuello. Se quedó sobre ella para evitar que se escapase.

Damon: ¿Lo sabías? -me preguntó-

t/n: Si, pero no pensé que haría lo que ha hecho.

Katherine: No deberías subestimarme.

t/n: Ya, supongo que eres peor de lo que pensaba. -dije riéndome-

Katherine: Y tu tampoco. -dijo haciendo referencia a Damon-

Le dio la vuelta dejándole a él en el suelo, se levantó y su sonrisa malvada volvió. 

Katherine: Será mejor que me vaya, nos volveremos a ver. Aún tengo que conocer a Elena. -salió por la puerta-

Stefan: ¿Cómo ha podido entrar? 

t/n: Es Katherine, habrá obligado a Elena y le habrá hecho olvidar cuando no estabais.

Damon: No me creo que esa zorra haya vuelto.

Stefan: ¿La has buscado durante años y ahora es una zorra? que irónico. -dijo con sarcasmo-

t/n: ¿Por qué odiáis tanto a Katherine? Lo último que recuerdo es que los dos os moríais por ella.

Damon: Porque nos hizo creer que todos estos años ha estado encerrada en una tumba, y adivina que encontramos al abrir esa tumba.

Stefan: Nada.

t/n: Si, es una zorra. Pero es una zorra con ingenio, nadie sería capaz de engañaros 145 años, salvo ella.

Stefan: Elena no puede verla, le daría algo.

t/n: Por dios, ¿tan sensible es?

Damon: Veo que a la pequeña de la casa no le cae bien la novia de Stefan. -dijo irónico-

Stefan: No seas idiota Damon.

t/n: ¿Crees que no me he dado cuenta de que a ti también te gusta? o mejor dicho, ¿Qué tu también le gustas a ella?

Damon: Cállate.

t/n: Lo que tu digas. He pensado en quedarme a dormir mañana, ¿os parece bien o estará Elena en casa? -a lo que Damon me miró con orgullo-

Stefan: Claro que nos parece bien. -se notaba en su voz alegría-

t/n: ¿Puede venir Bekah?

Damon: ¿La barbie original? Claro.

t/n: Damon no la llames así.

Estuvimos el resto de la tarde hablando, pero había quedado con Kol, por lo que en cuanto anocheció me fui de allí. Llegué a casa y los vi a todos en el sofá charlando, al verme todos me saludaron.

t/n: Rebekah, he pensado en  ir a dormir a casa de mis hermanos mañana ¿vendrás?

Rebekah: ¿Ir a ver al cañón de tu hermano? No me lo perdería. -dijo riéndose-

t/n: ¡Bekah!

Rebekah: ¿Tu puedes decirlo y yo no?

t/n: ¡Cállate! -le fulminé con la mirada, a lo que todos me miraron-

Rebekah: Vale, ¿pero entonces vamos a ir o no?

t/n: Si.

Rebekah: Genial.

Kol: Creo que es hora de irnos.

LA OTRA SALVATOREHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora