A la mañana siguiente me desperté y al terminar de desayunar salí al jardín a pintar. Rato después salió Klaus con un café y una silla y se sentó tras de mi, contemplando como pintaba.
t/n: ¿Necesitas algo? -seguí pintando, no me molesté en mirarle-
Klaus: Pintas. -afirmó con sorpresa-
t/n: Pinto. -le imité-
Klaus: Me asombra.
t/n: No entiendo porque, no me conoces.
Klaus: Es cierto, ¿Por qué no me hablas de ti?
t/n: ¿Qué quieres saber? -me voltee a mirarle con el rostro extraño-
Klaus: ¿Familia?
t/n: Mi madre murió cuando yo apenas tenía 8 años, mi padre odiaba a los vampiros. Y mis hermanos... Intuyo que están muertos. -seguí pintando-
Klaus: ¿Por qué vives con Elijah?
t/n: Él me ayudó en mi peor momento, para mi es como un hermano mayor.
Klaus: ¿Quién te con...? -le corté-
t/n: ¿Y que hay de ti? Duermes a tu familia cuando te viene en gana ¿Por qué? -pregunté curiosa mientras le miraba-
Klaus: Lo hago cuando me traicionan.
t/n: ¿Cuándo te traicionan? No son marionetas Klaus.
Salí de allí con el cuadro ya acabado, dejándole con la palabra en la boca. No tenía nada en su contra, pero la familia era demasiado importante para mi pese a que no tenía. Y él pudiendo disfrutar de ella, la tenía en ataúdes.
Por la tarde fui a hablar con Elijah, acababa de llegar su hermano y le dijo que pronto se reuniría con el resto de la familia, por lo que debía sentirse algo extraño.
t/n: Hola. -dije tímida, sentándome junto a él en la cama-
Elijah: Hola pequeña.
t/n: ¿Estás bien?
Elijah: Me siento algo extraño, pero estoy bien. Es una sensación entre emoción y miedo.
t/n: ¿Elijah Mikaelson temiendo algo? -dije consiguiendo sacarle una pequeña sonrisa-
Elijah: ¿Te parece si vamos mañana a dar un paseo? Te lo debo. -ya estaba algo mas animado-
t/n: Me encantaría. -le dediqué una gran sonrisa-
Salí de su habitación y me dirigí al jardín, hacía tiempo que no veía a Elijah de esa manera, preocupado pero a su vez entusiasmado.
(Mood Klaus)
Esa misma tarde me llegó parte del equipaje, deseaba que fuesen mis pinturas ya que llevaba demasiado mas tiempo del que me gustaría sin pintar. Salí a dibujar y unos minutos después vino t/n.
t/n: Pintas. -afirmó imitándome-
Klaus: Pinto. -dije también imitándole, a lo que en seguida los dos nos reímos-
t/n: Creo que me toca hacerte preguntas.
Klaus: Lo veo justo.
t/n: Sé que hay una maldición que no te permite convertirte en lobo, pero tengo entendido que toda maldición puede desatarse. ¿Cómo puedes desatar esa?
Klaus: Se necesita sacrifica un vampiro, un hombre lobo y a la réplica.
t/n: ¿La réplica? -preguntó con algo de confusión-
Klaus: ¿Te suena Katherine Pierce?
t/n: Katherine. -repitió impactada-
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LA OTRA SALVATORE
Vampire¿Te imaginas como debe ser despertar en una carretera con tres disparos en el estomago y totalmente desorientada? Es horrible lo aseguro, y mas sabiendo que se va a producir una matanza de vampiros en el pueblo donde te criaste. Pero entonces llegó...
