¿DOMINIC?

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Unas semanas después, ya por la tarde me puse a escuchar música, mientras bebía una botella de burbon y bailaba por toda la casa. De repente escuché el timbre, Elijah no estaba en casa y Klaus estaba en su habitación, por lo que abrí yo la puerta.

t/n: Hola.

__: ¿Está Klaus?

t/n: ¿Quién eres? -pregunté algo extraña-

__: Le traigo el equipaje.

t/n Espera aquí.

Cerré la puerta para que no pudiese entrar en casa ya que no sabía quién era y subí ha avisar a Klaus. Abrí al puerta sin picar, le pillé cambiándose, ya tenía el pantalón puesto. Mi mirada se quedó fijada en el tatuaje que había en su brazo.

Klaus: ¿No te han enseñado a llamar a la puerta? -preguntó seco, haciendo que volviese a la realidad-

t/n: No hace falta que seas tan borde.

Klaus: ¿Qué quieres? -dijo ya algo mas agradable-

t/n: Acaban de picar... -no me dejó acabar-

Klaus: ¿Y no puedes abrir tu?

t/n: Si no fueses tan impertinente, tal vez sabrías que si he abierto y que estoy aquí por que un hombre a preguntado por ti.

Klaus: ¿Quién? -preguntó extraño-

t/n: No me a dicho su nombre, solo a dicho que te trae el equipaje.

Klaus abrió los ojos como platos y salió de allí a velocidad vampírica, salí tras él y abrió la puerta.

Klaus: Hola Dominic.

Dominic: Hola Niklaus.

Klaus: No veo nada. -dijo enfurecido, a lo que Dominic quitó el hechizo que cubría el ataúd- Solo veo un ataúd.

Dominic: No puedo traer a los tres de golpe.

Klaus: ¿Y cuando traerás los otros?

Dominic: Tardaré algo mas, dame tiempo.

Klaus: ¿Cuánto tiempo? -seguía enfadado pero intentaba que no se notase-

Dominic: Menos de dos meses para uno de ellos.

Klaus: Eso espero.

Se despidieron y Klaus entró el ataúd para después cerrar la puerta tras él. De pronto entró Elijah a casa con la intención de preguntar quién era el chico con el que se acababa de cruzar, pero al ver el ataúd se quedó parado.

Klaus: Te dije que nos reuniríamos nuestra familia hermano.

Elijah: ¿Quién es?

Klaus: Abre el ataúd.

Elijah abrió el ataúd, dejando ver a una muchacha rubia, Rebekah. Era preciosa y por la ropa que llevaba, debía haber estado como mínimo un siglo en ese ataúd. Klaus le quitó la daga de inmediato.

Klaus: Siendo Rebekah se hará de rogar, por lo que tardará un poco.

Me fui con Elijah a la cocina a esperar, media hora después se escuchó un golpe y los dos salimos de allí corriendo.

LA OTRA SALVATOREHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora