-Rebekah Mikaelson- anunció con entusiasmo, a lo que reaccioné y me giré hacia ella. Vi en su rostro la máxima felicidad que jamás había visto y le abracé con fuerza, era el momento de su vida, ser una adolescente normal por un momento era lo que tanto había deseado.
t/n: Estoy orgullosa de ti. -dije sincera y con orgullo-
Ella no era capaz de decir ni una sola palabra de la emoción. Nos quedamos en la fiesta un par de horas mas mientras ella repetía una y otra vez que no podía creérselo y todo el mundo la felicitaba por haberlo conseguido.
Rebekah: Creo que va siendo hora de irnos.
t/n: ¿No quieres quedarte un rato mas?
Rebekah: Ya he vivido mi sueño unas horas y estoy feliz por ello, pero tenemos que hablar y a penas queda gente en la fiesta.
Esa noche dormía en casa de los Mikaelson, por lo que dicho eso fuimos todos a su casa. Al llegar nos dejaron a Elijah y a mi solos en el salón, yo sabía perfectamente la conversación que ibamos a tener ya que mañana se produciría el sacrificio.
t/n: Mañana es el gran día. -solté ocultando el enfado que me producía-
Elijah: Lo has intentado mil veces, no voy a cambiar de opinión.
t/n: Porque has dado tu palabra, tu estúpida palabra.
Elijah: No lo haría si no se lo mereciese.
t/n: No se lo merece, nadie merece la muerte.
Elijah: Se que me odiaras por lo que voy a hacer, pero también sé que no lo harás por siempre y por eso no me preocupo demasiado. -dijo tranquilo-
t/n: Te lo echaré en cara toda la vida, nunca te lo perdonaré. En el fondo lo sabes, y no haces nada porque le diste tu palabra a alguien que no se merece vivir. -solté molesta-
Elijah: La odias, pero eso no significa que no se merezca vivir.
t/n: No se lo merece, ha hecho daño a mis hermanos y mañana va a matar al tuyo.
Elijah: No será ella quien lo haga.
t/n: Sin embargo es a ella a quien le diste tu palabra, debí matarla en cuanto llegué.
Elijah: Pero no lo hiciste, porque tenías la esperanza de que cambiase de opinión. Entonces Klaus haría el sacrificio y podría crear híbridos siempre que quisiese. -dijo como si me estuviese leyendo la mente-
t/n: Si, la dejé vivir por él.
Elijah: ¿Por qué?
t/n: Porque nunca le quitaría un único deseo a una persona que jamás ha sido feliz. -me sinceré-
Elijah: Solo te necesita a ti para ser feliz.
t/n: Eso no importa, mañana vas a matarle.
Subí a mi habitación, no quería seguir hablando de Klaus con la persona que tenía intención de matarle al día siguiente. Jamás podría odiar a Elijah, pero él si podría decepcionarme.
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LA OTRA SALVATORE
Vampire¿Te imaginas como debe ser despertar en una carretera con tres disparos en el estomago y totalmente desorientada? Es horrible lo aseguro, y mas sabiendo que se va a producir una matanza de vampiros en el pueblo donde te criaste. Pero entonces llegó...
