Justo al terminar se despertó Klaus.
Klaus: Buenos días amor. -dijo con su típica sonrisa pícara-
t/n: Buenos días Klaus.
Klaus: ¿Dónde están?
t/n: Se han ido a pasar el día juntos, por lo que nos toca lo mismo a nosotros.
Klaus: Menudo privilegio. -dijo irónico-
t/n: Menudo idiota. -sonreí sarcástica- Tenemos todo el día por delante Klaus, no lo hagas mas difícil.
Klaus: Así es mas divertido.
Me fui a mi habitación, me esperaba un día algo largo, pero lo hacía por Elijah y Rebekah, así que trataría de soportarlo.
Klaus: Hola amor. -dijo entrando con una sonrisa-
t/n: ¿Qué quieres Klaus?
Klaus: Vamos a divertirnos. -se tumbó en mi cama-
t/n: ¿Y qué propones genio?
Klaus: ¿Montamos una fiesta?
t/n: ¿Con tu millón de amigos del pueblo? -dije irónica-
Klaus: Muy graciosa.
t/n: ¿Qué te parece si vas a lo tuyo y yo hago lo mismo?
Klaus: Demasiado aburrido ¿alguna otra idea?
t/n: Adiós Klaus. -dije sacándole de mi habitación-
(Mood Klaus)
Me encantaba cuando se ponía sarcástica, por eso solía intentar enfadarla.
No me podía quedar ahí parado, me aburría, quería hacer algo divertido ¿y qué mejor que beberme la sangre de alguien? Salí fuera en busca de una víctima, a la primera persona que vi fue a un chico. Le miré a los ojos y le dije que me acompañase a casa, que no tuviese miedo y que sobre todo no gritase.
Klaus: ¡T/N! -grite para que bajase-
t/n: ¿Ahora que quieres? -pregunto bajando las escaleras-
Klaus: He dicho que quería divertirme. -puse la música alta y le mordí el cuello al chico esperando que t/n me acompañase-
(Fin mood Klaus)
Al ver a Klaus mordiendo al chico, mi sed de sangre apareció de golpe. Me acerqué a ellos y le mordí el otro lado del cuello. Klaus y yo nos bebimos su sangre hasta dejarle seco, lo dejamos caer al suelo y nos miramos fijamente. No sabía si era por la sangre, o tal vez era por él, pero sentí la necesidad de besar sus labios.
Me acerqué a él poco a poco, pero de repente el me agarró de la nuca y me acercó haciendo así que nos fundiéramos en un beso. Mientras nos besábamos me cogió haciendo que le envolviese con mis piernas y me empujo hacia atrás hasta que mi espalda chocó contra la pared y comenzó a besarme el cuello. Después me llevó a su habitación y me tiró a la cama, se tumbo encima mío y le quite la camiseta, a lo que el hizo lo mismo. Seguíamos besándonos cuando de pronto escuché a Elijah y Rebekah, estaban entrando en casa.
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LA OTRA SALVATORE
Vampiros¿Te imaginas como debe ser despertar en una carretera con tres disparos en el estomago y totalmente desorientada? Es horrible lo aseguro, y mas sabiendo que se va a producir una matanza de vampiros en el pueblo donde te criaste. Pero entonces llegó...
