t/n: Y no lo harás Bekah, voy a seguir viviendo en este pueblo y yendo al instituto, voy a seguir viniendo a esta casa, me quedaré a dormir y tu vendrás a dormir.
Rebekah: Pero tal vez no sea lo mismo. -dijo entre sollozos-
t/n: Lo será, confía en mi
Rebekah: ¿Me lo prometes?
t/n: Te lo prometo. -le sonreí forzada ya que luchaba por no llorar junto a ella-
Rebekah: Te quiero. -se secó las lagrimas y también me sonrió-
t/n: Yo también te quiero.
Rebekah: Cuenta conmigo para esa mudanza, y que sepas que la segunda noche que estés en esa casa yo duermo allí contigo.
t/n: Me parece bien. -dije riendo-
Rebekah: Y aunque no te pareciese bien iría de todos modos. -dijo también riendo-
t/n: A demás me voy en dos días, por lo que vamos a aprovecharlos al máximo. -le dediqué una gran sonrisa-
Rebekah: Mañana dormimos en tu habitación.
t/n: Vale, y ahora me voy a hablar con tu hermano.
Rebekah: ¿Tu novio Kol?
t/n: Tu hermano Kol. -le corregí-
Le di un fuerte abrazo y salí de allí, me alegraba que Bekah hubiese dejado de llorar ya que odiaba verla así. Me dirigí a la habitación de Kol, no sabía si estaría llorando, enfadado o ya estaría mas calmado. Abrí la puerta y le vi llorando, volví a coger fuerzas igual que al entrar a la habitación de Rebekah y me senté junto a él.
t/n: Me duele verte así.
Kol: No te vayas. -suplicó entre sollozos-
t/n: No hagas eso Kol, no me puedes pedir que renuncie a algo que he anhelado tantos años. -dije dolida-
Kol: No puedo ver como te vas, no quiero.
t/n: Me voy a diez minutos de aquí y seguiré viniendo.
Kol: Pero no será lo mismo.
t/n: Claro que lo será.
Kol: NO ES CIERTO T/N. -gritó lleno de tristeza-
t/n: Kol...
Kol: No me mientas. -soltó algo mas calmado-
t/n: Y no lo hago, seguiré durmiendo aquí algunos días, seguiré viniendo a veros, a verte Kol.
Kol: Pensarás que me estoy comportando como un niño pequeño...
t/n: No lo pienso. -le corté-
Kol: No quiero perderte.
t/n: No vas a perderme, ninguno lo hará. -dije secando las lágrimas de su mejilla- Es tarde, mejor descansa un poco ¿vale?
Me levanté de la cama dispuesta a irme, pero antes de que pudiese llegar si quiera a la puerta, Kol me cogió de la muñeca haciendo que me diese la vuelta y quedásemos el uno frente al otro.
Kol: t/n, te quiero.
Le miré con sorpresa, no sabía que decir ni tampoco que hacer. Pero no tuve muchos segundos para reaccionar, me acercó a él y nos besamos, era tierno, el típico beso de películas románticas. Se apartó de mi y me quedé boquiabierta, aún no era capaz de reaccionar.
ESTÁS LEYENDO
LA OTRA SALVATORE
Vampire¿Te imaginas como debe ser despertar en una carretera con tres disparos en el estomago y totalmente desorientada? Es horrible lo aseguro, y mas sabiendo que se va a producir una matanza de vampiros en el pueblo donde te criaste. Pero entonces llegó...
