Sara es una joven reservada que realiza sus prácticas universitarias en una revista a pesar de que no conoce nada del mundo de la farándula. Un día cualquiera conoce a Michael, la atracción de ambos es palpable sin embargo una de las cosas más impor...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
—¡Mamá! —grite tratando de llamar su atención.
Estaba vestida igual que siempre, de forma sencilla, pero con un toque elegante, le encantaba verse bien, cuidaba demasiado su imagen. Miró a todos lados hasta que por fin me vio.
—Hija, te he extrañado tanto —dijo abrazándome.
—Y yo a ti —dije mientras trataba de corresponder el abrazo lo mejor que podía.
Yo no era demasiado afectiva, mis padres lo sabían bien, mi madre que es demasiado cariñosa le costaba un poco más respetar mi espacio, mi padre por otro lado sabía llevar mejor la situación. Pero el hecho de haber estado tanto tiempo separada de ella me hacía tenerle más paciencia y aguantar más sus constantes cariños.
—Déjame ayudarte con eso —dije mientras le quitaba la maleta para hacerme cargo.
—Me voy a quedar con tu tía Gema mientras este aquí, pero estaré molestándote cada vez que pueda, te extrañe demasiado.
Mi tía Gema era la hermana de mi padre, mi tía favorita sin duda. Me ayudó mucho cuando llegue a Madrid y la adoro. Aunque mi madre y mi padre ya no están juntos ella se sigue llevando muy bien con mi tía y el resto de la familia de mi padre.
—El auto esta por aquí —le digo señalándole el auto rojo que esta apenas a unos metros de nosotras
—¿te compraste un auto? —pregunto curiosa, como siempre, lo quería saber todo.
—No, es de Harry, se lo pedí para venirte a buscar —subí al auto.
—Que amable ese amigo tuyo... —uso un tono en particular, queriendo averiguar claramente si Harry y yo teníamos algo más que una amistad.
—Recuerda avisarle a Rodrigo que ya llegaste y que ya estás conmigo — cambio de tema —y a la tía Gema que vamos de camino.
—Cierto —tecleo algo en su móvil –Rodrigo te ha enviado un pequeño obsequio.
—Que amable, ya me lo mostraras cuando lleguemos.
Rodrigo era el nuevo esposo de mi madre, era periodista y uno bastante reconocido, luego de casarse recibió una buena oferta laboral para trabajar en una importante cadena, lo discutió con mi madre y finalmente se mudaron a Miami, a mi madre le daba algo de tristeza dejar su hogar, aunque pudiese regresar cuando quisiera, pero estaba feliz de haberse mudado, no hacía falta que me lo dijera, yo lo notaba.
—Hablando de Rodrigo, como sabrás ya está muy bien posicionado en la industria —comenzó a decirme apenas nos alejamos del aeropuerto de Barajas.
—Estoy segura de ello, es un tipo listo —dije tratando de dejar el tema hasta allí, ya sabía a donde quería llegar.
—Lo es —afirmo para luego agregar —el otro día me comentaba que hay un muy buen puesto de trabajo, es para ser una de las presentadoras de un programa matutino, algo así como el estilo de Portadas...