Capítulo 6 - Promesa

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Cuando estuvimos fuera de la casa desaceleramos un poco el paso hasta que estuvimos frente a su auto, el abrió la puerta del copiloto dándome una sonrisa divertida que yo le devolví antes de entrar al coche. Le dio la vuelta al coche rápidamente para entrar por la puerta del piloto, él se puso el cinturón y encendió el motor.

Giro para verme y sin previo aviso se quitó el cinturón y se aproximó hacia mí, me miraba tan intensamente que creí que me besaría, pero en lugar de eso se aproximó un poco más sin decir nada y me puso mi cinturón, estaba tan embobada viéndolo que había olvidado ponérmelo. Me guiño un ojo antes de acomodarse en su asiento, ponerse su cinturón y dar marcha al coche.

—¿Qué ha sido todo eso? ­­­­­­­ —pregunto finalmente cuando sentí que recuperé el aliento.

—Digamos que he evadido un poco mis responsabilidades —me mira por un segundo antes de volver su mirada hacia el camino —pero vale la pena y ha sido muy divertido.

—Estoy de acuerdo —digo uniéndome a su risa —¿A dónde vamos ahora?

—¿Tienes hambre? — Asiento cuando él gira para ver mi expresión.

El camino fue un poco largo ya que estábamos en las afueras de Madrid y estábamos volviendo más al centro. Yo me limite a observar a Michael mientras conducía, se había quitado el saco y arremangado la camisa, me parecía increíble lo sexy que se veía conduciendo.

­—¿Te gusta la vista? —Me sonrojé de inmediato ante su pregunta, pero no me contuve al responderle.

—Mucho —conteste de forma descarada, lo que le saco una sonrisa.

No solía sonrojarme con los chicos, nunca. Había algo en Michael que me hacía sonrojar, podía sentirlo, pero tenia que luchar contra ello, porque no podría pasarme todo el rato así o cohibiéndome de cosas.

Sin darme cuenta habíamos entrado a un estacionamiento, él se bajó del coche y abrió mi puerta, algo que encontraba extremadamente caballeroso de su parte. Tomó mi mano y subimos a un ascensor, cuando este abrió caminamos hasta una puerta y Michael saco unas llaves para abrirla.

Soltó mi mano para encender las luces y yo observe el apartamento, estaba todo muy ordenado y decorado con colores muy sobrios, camine hasta la gran ventana que tenía el salón para admirar la vista que daba de Madrid, era precioso.

En lugar de las hermosas estrellas que se veían en la casa de Robert, aquí se veían las hermosas luces de la ciudad.

Me giré en busca de Michael, no lo encontré. Observe que el sitio era acogedor, pero no veía nada personal, no había fotos, cuadros o trofeos, nada que me revelara algo de él, lo que hacía el sitio un poco impersonal.

—Sara... —me encantaba como sonaba mi nombre cuando él lo decía.

—Aquí estoy... —dos segundos después apareció frente a mí —¿eres un vampiro o algo así?

Estrellada (TERMINADA)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora