Sara es una joven reservada que realiza sus prácticas universitarias en una revista a pesar de que no conoce nada del mundo de la farándula. Un día cualquiera conoce a Michael, la atracción de ambos es palpable sin embargo una de las cosas más impor...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
A pesar de estar tan confundida y no saber que era lo que sucedía cuando vi que Michael estaba dejando llevarse por la ira me puse en medio de él y Harry. El australiano no parecía el mismo, era como si estuviera poseído. Cuando se dio cuenta de que yo me interponía en su camino ya lo tenía casi encima de mi, se detuvo y por primera vez me miró. Habia rabia, pura rabia y odio pero el sentimiento se transformó rápidamente, como si acabara de darse cuenta que era yo a quien el miraba. Su expresión cambió a una de dolor, se veía dolido... desdichado. Lo mire impaciente por saber de qué demonios me había perdido.
Dio un par de pasos hacia atrás y se miró los nudillos enrojecidos por el golpe que le había propinado a mi mejor amigo. Abrió y cerró la mano un par de veces e hizo una mueca de incomodidad, se había hecho daño en la mano cuando lanzó aquel puñetazo, pero estaba segura de que Harry estaba mucho peor. Le dediqué una mirada a mi mejor amigo que seguía en el suelo, tenía la mejilla roja y empezaba a hincharse, en general parecía estar bien pero no se atrevía a levantarse aún.
— ¿¡Pero qué pasa aquí!?— dijo Maya apareciendo por la puerta principal cuando se encontró con aquella escena
— A mi también me gustaría saberlo — hable mirando a Michael, exigiendo respuestas, no apoyaba ese tipo de comportamientos.
Este tenía el entrecejo arrugado, todos los teníamos, no entendíamos nada.
—¿Que hace él aquí?— me pregunto Michael tranquilo pero con un claro tono de desprecio
Aquello me sorprendió, nunca lo había visto de esa manera, no era propio de él. Tampoco entendía a que se refería.
— Vivo aquí... — respondió Harry poniendose de pie finalmente
— Tú... — Michael dio un paso adelante dispuesto a ir por mi amigo nuevamente
— ¡Hey! — lo detuve — ¡ni se te ocurra!— hable fuerte, odiaba ese tipo de reacciones, me parecían innecesarias y desde mi punto de vista no hablaba demasiado bien un hombre que perdía los estribos. Él me miro con un intenso dolor y a pesar de estar empezando a molestarme por la situación quise poder aliviar su dolor pero no sabía cómo porque no entendía el motivo.
Maya nos miraba atenta sin saber muy bien que hacer, dio unos pasos hacia Harry e inspeccionó la herida y su hermano la miró sorprendido.
— ¿Que haces?— le pregunto el australiano a Maya
— ¿Ver cómo...?
— No lo toques — ordeno, aquello hizo que Maya pegara un brinco — Este es él tipo que encontré en la cama con Victoria — mire a Harry sorprendida y luego nuevamente a Michael—¡Y ahora me va a explicar que hace semi desnudo en la casa de mi novia! — lo mire atónita ¿novia? No me molestaba especialmente, lo que no me gustaba era su comportamiento que parecía casa vez más agresivo.