Sara es una joven reservada que realiza sus prácticas universitarias en una revista a pesar de que no conoce nada del mundo de la farándula. Un día cualquiera conoce a Michael, la atracción de ambos es palpable sin embargo una de las cosas más impor...
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Luego de que me cambiara y pasara un rato me calme. Sin embargo no dejaba de pensar en la situación, estaba sorprendida de como había reaccionado. Tenia mucho tiempo que no veía a Raquel, crei que ella nunca me volvería a afectar de esa manera pero lo hizo. Tener este encuentro con ella tan desagradable me hizo entender ciertas cosas, que tengo que sanar, pues aquel recuerdo sigue siendo amargo.
Entendí que aquello que me dolía y me dolió años atrás no era por un chico, ahora me doy cuenta que aquello no fue tan importante para mi. No voy a negar que me doliera que él se fuera con mi prima luego de creer que me quería, pero lo que realmente me dolía era la traición de Raquel, ella conocía perfectamente mis sentimientos y desde entonces siempre que tiene oportunidad busca lastimarme.
Aún no entiendo sus motivos para actuar así conmigo pero estoy decidida a aceptarlo, ella puede decir o hacer lo que quiera, esta en mi dejar o no que aquello me afecte, que aquello me robe la felicidad y no voy a dejar que me amargue el momento nunca más.
Podra ser mi prima, pero no se comporta como la familia debería hacerlo.
Apartando lo de mi prima a un lado también me había puesto a pensar en Michael, la reacción que tuvo y su apoyo me conmovió. Ahora que pensaba en ello en frío y recordaba sus palabras exactas no podía evitar sonrojarme
" Haré cualquier cosa que tú me pidas"
"Para que así le quede claro que soy tuyo..."
"Soy tuyo"
No pude sacarme esas dos palabras durante todo el almuerzo, en el momento en que él las dijo no le presté tanta atención pero ahora me parecía algo grande. No creía que Michael fuera el típico chico que quiere ser dueño de alguien, parecía todo lo lejano a eso. Yo tampoco era de las chicas que quería ser dueña de un chico o ser de alguien pero una parte de mi queria ser de él, solo de él.
Aún no entendía bien cómo podía estar en desacuerdo en cosificar a las personas pero tener este deseo tan intenso de ser suya.
—Ven — Michael me tomó de la mano sacándome de mis pensamientos
Antes estábamos sentados junto con el resto en el patio trasero, ahora Michael me guiaba al interior de la casa donde no había nadie. No me había dado cuenta que había música puesta, afuera estábamos tan lejos y todos estaban hablando tan fuerte que era casi imperceptible, a medida que nos acercábamos a la casa está se escuchaba con mayor claridad.
Michael me guió hasta una parte de la casa donde nadie pudiera vernos desde afuera, me tomo de la cintura y entendí lo que pretendía, quería bailar. Tenia ganas de protestar pero era más por llevarle la contraria que por realmente no querer hacerlo. Lleve mis manos a su cuello y recosté mi cabeza en su pecho. Su cercanía me relajaba, me sentía en paz.
Fue allí cuando lo entendí todo, entendí que la razón de mi deseo de ser suya se derivaba a que junto a él también era libre.
Frank Sinatra sonaba suave a nuestro alrededor, tenía que ser la radio, no era una canción que pondría habitualmente mi familia.