A la mañana siguiente como el agente especial había dicho, llegaron un par de técnicos a retirar las pulseras de sus tobillos, sintiendo un poco de libertad, ya que tenían dos días para alistar el viaje, como les habían ordenado, el chico de ojos claros pensaba informar de lo que ocurría a Steven, ya que el moreno tenía días si pararse por ahí, los demás igual tenían cosas por hacer.
-Bien, ahora que soy libre tengo algunos asuntos por hacer-
Dijo vigoroso Kendal, Dereck algo extrañado, exclamó.
-¿Que asuntos Kenni? Y ¿Por qué la prisa?-
El moreno sonrió y volteó a su contrario.
-No te preocupes, voy a volver, y son asuntos personales, pero todos limpios-
Guiñando un ojo al chico de ojos claros, salió de ahí. Dereck tomó ese gesto como un recordatorio de su amigo que había superado su antigua adicción, así que no debía preocuparse de cual era su urgencia de salir, algunos empacaron sus cosas y otros e igual Dereck salieron a terminar unos asuntos. El chico de ojos claros tomó uno de los autos para ir a casa de Steven.
Al llegar a la propiedad del moreno, por más que llamaba parecía no estar, eso extrañó un poco al joven, miró al rededor de esa pequeña casa pero acogedora, sin rastro del moreno, se le vino un recuerdo viejo a la cabeza, tomó de nuevo el auto y dio marcha.
-¡Maldito viejo!-
Se escuchó un grito y llendo a la dirección donde estaba Steven sentado, un taco de billar se aproximaba rápidamente al rostro del mayor, justo frente a el fue detenido de golpe por la mano de Dereck, quien había entrado a ese lugar justo a tiempo, el lugar. Una cantina no muy lejos del domicilio del mayor Steven, al parecer el moreno estaba en una pequeña disputa con un ebrio, el cual quería golpearle, Dereck tomó el taco de billar se lo quitó al enfurecido sujeto, dio un giro y le golpeó en la barbilla haciéndo que se levantara del piso cayendo a unas mesas de ahí, mientras todo eso ocurría en segundos Steven alcanzó a reaccionar.
-¿Dereck?-
Exclamó.
-¿Haciendo amigos sin mi, he?-
Respondió el joven de ojos claros mirando de reojo, sin descuidarse del tipo al que derribó, este estaba demasiado ebrio para continuar, al ver qué las cosas habían pasado, Dereck tiró el taco de billar, se giró a Steven sentándose junto a el, el moreno estaba extrañado.
-Vaya, tenía años que no sabía de este lugar, recuerdo la última vez no me dejaron entrar ¿Usted que hace aquí?-
El moreno tranquilamente, pero con duda, respondió.
-Creo que la pregunta sería ¿Que haces tu aquí?-
Dereck sonrió.
-Bueno, soy libre. No oficialmente aún, pero lo soy, y eso venía a decirle, pero no estaba en casa así que pensé ¿A dónde iría? Y después vi su auto aquí afuera-
Steven asintió.
-Si, claro. El auto...-
Inhaló.
-¿Cómo que libre, pero aún no? Dime qué no estás haciendo las cosas mal de nuevo-
Echó esa mirada de regaño a Dereck.
-No..n-nooo, todo es legal, y eso vengo a informarle-
Acomodándose en aquella silla prosiguió a contarle con más detalle.
-Vera, nos contactaron unos oficiales, el FBI para ser más exactos, al principio creí que venían por....-
Recordando la salida y casi confesando le a Steven de esta, se detuvo para desviar ese tema.
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"El comandante"
De Todo"Esta es la vida de un militar visto del lado humano, el tonto, la víctima, el inestable, amoroso y aveces vengador que vive en el, una lluvia de sentimientos acompañados de decepciones, tragedias, comedia y sed de venganza, acompáñame en este viaj...
