*Precuela y continuación de la Bailarina y el Dominante*
Llamalo obsesión, pero yo lo llamo capricho. Esa dulce niña, de cabello castaño y ojos grandes azules fue mia desde que su padre la llevo a mi negocio. El no sabia que yo soy peligroso, y que...
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Nos quedamos en el coche, comiendo nuestras hamburguesas, hablando de cosas triviales y riéndonos... El anochecer se acercaba, Sebastián me tenía abrazada a él, tenía mis ojos cerrados cuando lo escuchó
-______ Si...tú supieras algo de mí, ¿seguirías estando conmigo? -terminó de decir
Yo me levante y lo mire
-¿Que clase de pregunta es esa? -preguntó yo ahora -Por supuesto que estaría contigo, eres el único que ha velado por mí, y me has tratado de lo mejor, no me puedo imaginar estar sin ti
El me sonríe y se a balanza a besarme, sus besos bajan a mi cuello y lo suciona
Yo me río y lo alejo...
-¿Que haces? -preguntó
-Te dejo marca, para que sepan todos que eres mía y solo mía
-Soy solo tuya-digo ahora yo besándolo y sucionando igual su cuello
Me acarició, succionando en mi clavícula y finalmente succionando mis pezones, yo no podía dejar de gemir...
Las olas chocaban y un rayo de luz me pego en mis ojos, abriendolos encuentro a Sebastián viéndome, estaba nervioso.
-¿Que pasa? -preguntó
-Hay un Hombre, un tal... -una gaviota lo interrumpe
-¿Un hombre? -digo sin entender
-No es nadie, amor-dice besándome-olvida lo que te dije, no quiero manchar nuestro futuro con ese bastardo
El agacha su mirada
-Yo no me alejare de ti, entiendelo Sebastián -digo viéndolo y el levanta de nuevo su mirada
Me sonríe, y se baja del auto, me toma la mano y me hace bajar igual, solo que me carga en el acto
El sol apenas salía, todo estaba entre oscuro e iluminado...
Sebastián me hace caminar hasta llegar a la orilla de la playa
Se pone de rodillas, saca algo de su bolsillo del pantalón, yo me llevo las manos a mi boca, mis ojos están más abiertos de lo normal y entonces veo la cajita blanca en sus manos...
-_______-dice -Hemos estado tan poco y largo tiempo que me es imposible estar una vida sin ti, hemos superado toda adversidad que se nos ha presentado, y me he dado cuenta que eres tú, solo tú, la mujer con la que quiero estar por el resto de mi vida. Tú me haces ser un mejor hombre, tú eres, solo como tú, soy un afortunado de estar contigo -abre la cajita y veo un anillo hermoso, es dorado con un diamante blanco y en medio tiene otro pero en color morado -finalmente soy un afortunado de estar contigo... ¿Serias mi esposa?
Yo tenía lágrimas en mis ojos, todo lo que me dijo fue acompañado de la luz del amanecer y el sonido de la playa
Mis lágrimas resbalaban y mi cabeza asentía
-¡Si, Si, Si! -dije realmente emociónada
El se levanta y me abraza dándome vueltas en el aire me besa como si no hubiera un mañana por el cual luchar, una vez terminado eso, me pone el anillo y vuelve a besarme intensamente, dándome otra vuelta en el aire
-Finalmente somos los afortunados -digo en sus labios
Nos quedamos abrazados en la arena, viendo como el sol estaba subiendo, el calor era apetecible y el viento lo hacía más ameno, pero no importaba nada más, porque estaba con mi amor, quien no le importaba como era, como me comportará, el me ama por como soy y yo a él igual
Lo veo y el me mira, sus ojos sonríen...
Me mira y toca mi brazo y caigo en cuenta que estaban los rasguños de esa mujer en ese brazo.
-¿Que te paso? -pregunta rápidamente -¿Te has lastimado? -pregunta con miedo
-Ah esto -alejo mi brazo de su agarre -Una mujer en el baño me empujó y yo no me deje -me encogi de hombros
-¿Esa mujer era la que estaba en Carl's jr?-pregunta
-Si... Cuando fui al baño, me encontré con una mujer rubia me habló como si me conocíera, pero después me dijo que se confundio así que lo deje pasar, pero después entro esa mujer que por cierto... A ella la vi contigo en tu empresa, esa vez que Hunter me llevó -Sebastián tenía los ojos entrecerrados, apretando los puños-La mujer me empujó y empujó a la señora esa, yo la jale del cabello hasta tirarla al piso
Sebastián se sorprendió y me beso
-Eres una niña mala-dijo
-No sabes cuanto -contesté
Después de hablar de eso nos fuimos de la playa, llegamos a nuestro hogar y lo deje, quería bañarme.
Por fortuna no me habló, así que ese tiempo sería mío. Observaba el anillo, era hermoso... Me sentía soñada, aunque no creía que realmente tuviera la edad que decía que tenía... Siento que algo no está bien... No dejes manchar este momento _____.
Decidí mejor entrar a la ducha rápidamente y así poder olvidar todo lo malo que hay en mi... No tengo confianza en mí, no sé porque... Al terminar de bañarme me dirijo al cuarto, veo una nota en la cama. Tengo una sorpresa para ti, pero esperaras unos días...
¿Porque no me lo dices en persona?
Río por su comportamiento, es un amor este hombre.
Dejó pasar la nota y la meto en mi bolsa rápidamente, me cambió y me acuesto.
Al poco tiempo siento a Sebastián abrazándome...
Apesar de estar con él ya algo de tiempo, un año... Sigo pensando que hay algo mal, pero trato de no manchar eso con los tratos de él hacia mí... El ha sido tan bueno conmigo.
—Un beso para saber que piensas—dijo el viéndome
Curiosamente esa frase me fue algo conocida... Solo que en vez de beso tenía un dólar.
—Solo pensaba en todo esto, en mi... En ti, en todo el tiempo que hemos estado aquí, se que no ha sido sencillo y espero que sigamos estando así...
—Así será —me besa delicadamente—Te prometo, que así será. Nada nos separara, ni siquiera la muerte
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