27: Vestido Morado

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No recuerdo nada, pero me desperté de la nada en la mitad de la noche, mi reloj marcaba las 12:30am, Sebastián no estaba en la cama, estaba vacío su lado. Me enderezó y me levanto de la cama para ir al baño, un fuerte dolor me recorre el vientre, como un cólico, reviso el calendario que tengo para mi regla y me dice que en dos días me bajara, genial... Por eso me siento tan triste y sola. Malditas hormonas.

Me lavo las manos al terminar y me acuesto, cerraba los ojos pero aún así tenía el cerebro encendido... Con flashbacks de Sebastián y yo, de todo lo que ha pasado, ya a dos años de estar con el y no recordar quien soy, de dónde soy... Tengo miedo de estar en peligro, pero lo tengo a él... Aunque...

Escucho como se rompe algo abajo y un grito de Sebastián me pongo alerta, pero entonces Esucho como sube las escaleras rápidamente, me cubro y me hago la dormida. Entra el a la habitación y azota la puerta, respingo pero hago como si estuviera dormida, me muevo para acomodarme y el piense que fue un reflejo de algún sueño... Arrastra una silla y siento como se sienta en ella, escuchaba el fino sonido de los hielos chocar en el vaso de vidrio, era muy tarde para que el estuviera bebiendo, siento su mirada intensa en mi, la siento y me preocupa, ya van varias veces que la siento... No se que pasa y estoy teniendo mucho miedo por lo que podría venir

—Mi dulce, dulce _____—comienza hablar —Esos desgraciados quieren alejarte de mí, no lo conseguirán...

Vuelvo a escuchar los finos movimientos de los hielos y el licor... ¿De quiénes habla? ¿Estamos bien?

Deja el vaso en la mesa de su lado, lo escucho y siento como se acuesta en la cama, llegando hasta mi lado y abrazarme.

—Te amo, mucho... Mas de lo que alguna vez ame a alguien... Tu me enseñaste lo que es vivir, estar bien y sentirme bien, lamento mucho haberte tratado mal ese día en la piscina, estaba alterado y enojado, me di cuenta que no estabas tan cómoda, no estas acostumbrada a ese trato mío, y fue mi culpa... Te tratare mejor que antes, por que tú ______ eres mi salvación, eres mi dulce capricho.

¿Su qué?...

Me abraza y siento como cae dormido...

—¿Quieres ir a una fiesta, ______? —pregunta el

Yo estaba acariciando a Máx, en el patio trasero

—¿Fiesta? —preguntó —¿Cómo la otra que fuimos? No gracias.

El se pone serio

—No será como la otra, esta es una mascarada —dice el

—¿Una mascarada?

—Así es... ¿Quieres ir? —pregunta de nuevo

—Supongo estaría bien, ya quería salir de aquí, no se ir al cine o algún café, quiero estar contigo —le digo acercándome

—Lo sé, mi amor pero tengo mucho trabajo, y es necesario que este ahí, no me gusta dejarte sola, tendré que traer a Mónica para que te haga compañía y a María para que también hables con ella y nos ayude, esta casa es muy enorme, te prometo qué te encantara esta fiesta.

El me da un beso y se sale de la habitación, aprovecho para bañarme y arreglarme, Busco en el closet y entre todos los vestidos, decido por el rojo largo con mangas en los brazos

labios rojos pestañas hasta arriba, con iluminador amarillo en mis parpados, me puse crema para peinar en mi largo cabello ondulado, para que mis rizos se definieran y por ultimo un perfume con olor a lilas

Volteo y me llevo un susto al ver que sebastian me veia con una sonrisa sensual, y un cigarro en su mano, el vestia con una camisa gris, aun no se cambiaba

—Al verte me siento en el mismo cielo—pronuncia

Yo me sonrojo y bajó mi mirada y sonrío ahí.

—No te prohibo nada, en lo absoluto—dice el levantandose, yo levanto la mirada y arrugo mi frente—Pero ese vestido no quiero que lo lleves

—¿Porque no? —preguntó

—Porqué llamaras la atención con ése rojo —lo tengo cerca de mí, respirando su perfume varonil, y con un toqué de brisa marina —Y tú me perteneces, eres mía

Lleva su mano a mi mentón y me alza, siento un poco de fuerza en el agarré pero lo dejo pasar

—Di que te pertenezco, tambien ____—pronuncia en un susurro —Di que soy tuyo y tú eres mía, por favor... —susurra en mis labios, y los roza entre abro mis labios para besarlo y el no desaprovecha la oportunidad, me besa delicadamente

Cierro mis ojos y me dejo llevar

—Te pertenezco y tú igual me perteneces—pronuncio con los ojos cerrados

Me muerdo el labio superior y siento una descarga electrica correr por todo mi cuerpo hasta centrarse en mi parte baja y en mi estomago, el me sostiene de la cintura, aferrandose a mi y juntandome a el, puedo sentir su pecho subir y bajar, y puedo esuchar sus latidos, son rapidos y fuertes... Este hombre me tiene hechizada, este hombre es mi salvacion y yo estoy loca por el...

—Ten, este vestido lo compre para ti

Me separa de el y me entrega una caja blanca con letras rosas

—Espérare abajo por ti

Y se va, cerrando la puerta tras el. Sin perder tiempo me siento en la cama y abro la caja, encontrándome con un vestido morado, largo y con escote con pequeña mangas, tiene una abertura en la pierna izquierda y es pegado a la cintura, con el largo hasta llegar al piso. Me conoce bien, sabe que no se andar en tacones y me compra un vestido largo para qué use unos. Rio porque debe de estar riendose de mi, al verme caminar como una gallina espinada. Tomare las botas, no me importa...

Bajo una vez cambiada, con mi anillo de compromiso y mi collar de mariposa en mi cuello.

Baje las escaleras y lo vi, tenía en sus manos dos cajas, una grande y la otras era mediana , y vestía un smoking negro, estaba peinado, se veia hermoso.

—Te conozco, se que no traes zapatillas —ríe —Y a juzgar por tu altura, se que traes tus botas...

Me cruzo de brazos y sonrío metiendo mis labios

—Así que te traje una alternativa a esta situación, se que te encantarán—me toma del brazo y me lleva al sofa, me hace sentarme y se pone de rodillas, quitándome las botas

—Puedo hacerlo sola —dije un poco incómoda

—Shhh—me sonrie de lado, su sonrisa mas seductora que tiene

Y abre la caja, mostrándome unas zapatillas negras, con un tacon algo alto y cerradas en forma circular , son con acabado brilloso y se amarran en el empeine.

—Son hermosas —le digo

—Todo para ti, todo lo mereces y yo te dare todo lo que me pidas.

Mi Dulce capricho {2} Donde viven las historias. Descúbrelo ahora