*Precuela y continuación de la Bailarina y el Dominante*
Llamalo obsesión, pero yo lo llamo capricho. Esa dulce niña, de cabello castaño y ojos grandes azules fue mia desde que su padre la llevo a mi negocio. El no sabia que yo soy peligroso, y que...
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Al llegar a la casa, salí rápidamente del auto, el cerro el portón y escuchaba sus gritos. María abrió la puerta y yo entre rápido
—¡_______! —grito el —¡Espera, mujer!
Llegue al cuarto e intente cerrar la puerta, pero el estaba ahí, impidiendo.
—Dejame sola—dije empujando
—¡No! —empujó de vuelta —No quiero que hagas una tontería
—Entonces dejame sola—grite empujando más
Pero el empujó mucho más fuerte, el era el doble de fuerte que yo, perdí el equilibrio y caí al piso, la puerta me golpeó la mano y grite. El entró asustado y se agachó a mi altura, yo estaba en el suelo llorando viendo mi mano roja.
—Lo siento, lo siento tanto —dijo intentando cargarme
Pero yo lo golpeé, intentando que me soltara, el siguió cargandome hasta llegar a la cama, me dejo ahí, el aun seguía encima de mi, tomando mis brazos, su cara estaba seria yo igual. Nadie decía nada y yo de verdad quería que se fuera.
—Dejame en paz —dije
—No—respondió —No te dejaré hasta que estés bien conmigo, no quiero que estés enojada, perdoname por favor...
—Bajate —dije seria —Quítate de encima
—No lo haré —respondió
—¿Que no entiendes? —dije ya cansada
Le di una patada en su abdomen, el se quito y yo corrí al baño, me encerré ahí.
—________...—dijo —No hagas esto grande —escuche como golpeaba la puerta
—Tu lo hiciste así—respondí llorando viendo mi mano roja, un moretón se veía
Fui resbalandome hasta quedar en el piso y estar alado de la puerta
—No mi amor, yo no quise esto —escuchaba su voz quebrarse —Yo solo quiero que seas feliz...
—¿Entonces por que tu arranque? —pregunté —¿Acaso no confías en mi? —pregunté
—Confío en ti más de lo que tú creés, pero te había dicho que al ser una mujer especial, muchos querrán alejarte de mi... —oí que también se sentaba en el piso —Yo no quiero que te alejen de mi
Puede parecer raro, pero me gusta esto...aunque si es raro y mas por el hombre que había visto y el me reconoció, pero... Sebastián ha estado conmigo, incluso en las malas, por mi actuar de hoy...
—Te lo pido, Perdoname... —oí un sollozo
Me levante y abrí la puerta el estaba en el piso, un impulso sentí y me baje hasta su altura, me encime en el y lo besé, llorando en el acto y el también, me abrazo fuerte, dejo de besarme para ir a mi cuello y dejar besos ahí, como pudo se levanto y me cargo hasta la cama, seguimos besándonos, acariciandonos... En un movimiento rápido el me puso encima de él, esta vez tendría el control...
Fui desabrochando su camisa, dejando besos en su pecho, el me acariciaba el cabello, llegué a su pantalón y desabroche su cinturón, junto con el pantalón, el me ayudo quitándole quedando el semi desnudo, me acerque a besarlo lentamente, moviéndome encima de él, lleve mi mano hasta su abdomen, acariciandolo, suavemente, deje de besarlo y baje lamiendo su cuello hasta su pecho, oí un jadeo de el y eso me puso al mil
—No es justo —dijo entre cortado
—¿Que no es justo? —dije volviendo a besarlo
—Que tu estés aun vestida — di una mordida en su pezon izquierdo, y lo lami —Oh Dios...
Fui hasta su oreja y le dije
—Es mi turno de hacerte disfrutar —mordí su oreja y baje a mi trabajo
Fui dejando besos en todo su abdomen, llegando a su vientre, tocando su bóxer, pero el me detuvo
—No—dijo —No quiero que hagas algo que tu no quieras, solo para...
Lo calle, bajando su bóxer. su ereccion se alzó, era la primera vez que la veía. Di un beso en su punta, después baje dando besos por todo su largo miembro, sus jadeos que pronto se convirtieron en gemidos me pusieron al mil, y eso que aún no entraba en mi boca. No lo dude más y lo meti
—Ah dios—dijo el —Es mejor de lo que imaginaba, ah Dios sigue, sigue por favor, no te detengas
Yo chupaba, sucionaba, y lamia en intervalos de arriba abajo y viceversa
El jamás me tocó la cabeza, dejó que yo siguiera con él ritmo, sus gemidos eran muy altos, muy disfrutables, sentía que su miembro palpitaba y entonces me detuve
—Dios... Porque... Te... De tuviste—dijo el rojo y sudado
Me encime en el de nuevo, rozando mi parte con la de el, aun con mi ropa puesta, el se enderezó me beso y me quito la blusa, se acercó a mi cuello y comenzó a besarme, quitando me el sostén, dejó de besarme para besar mis dos pechos, después me desabrocho mi pantalón y me lo quite rápidamente el me beso, yo lo aleje de mi, empujando lo hasta que cayó en la cama, comencé a moverme encima de su miembro, excitandome y por lo consiguiente a él...
—Por favor —escuche —Ya...
—¿Ya que? —dije meciendome
—Quiero sentirte, quiero todo de ti, quiero tenerte tan cerca de mi, por toda mi vida —soltó un jadeo
Fui entrando, lentamente hasta llegar a sentarme y sentir sus testículos en mis nalgas
—Ahhh—solté y el igual
No sabía cómo hacer esto, así que comencé a moverme hacia adelante y hacia atrás, seguí así hasta que comencé a sentirme extasiada... El se enderezó y me abrazo, ambos estábamos sudados y muy excitados
—Te amo _____—dijo —No sabes cuanto
Me beso y yo no respondí nada... Seguí llevándome por el placer, hasta que oigo como abren la puerta.
El voltea rápido y me tapa
—¡QUE PUTAS MADRES HUNTER! —vocifera Sebastián
—Tienes PROBLEMAS...
—¡SAL MALDICIÓN! —Volvió a gritar Sebastián
Este salió y yo estaba super roja de vergüenza...
Comencé a reírme y el me volteo a ver sonriendo
—Adore nuestra Reconciliación—se acerca a besarme
Volvió a entrar en mi, esta vez yo estaba abajo de él, y comenzó a moverse más rápido
Seguí gimiendo y el igual, hasta que siento como esta llegando...
—Quiero que terminemos juntos —dijo el
Y comenzó mas y más rápido hasta que yo me sentía cerca
—Ya casi —dije
—Ahhhh—dijo el
Y con eso llegué, junto a él, sintiendo todo dentro de mi