~~NATHANIEL~~
—No te debo explicaciones de mi vida —le dejo claro—, pero sí, estoy saliendo con Joss y ya lo sabías. —Se tensa visiblemente—. Voy a olvidar todo lo que hablamos sobre ella y espero que tú igual.
Ladea una sonrisa a boca cerrada.
—Está bien, en realidad no me importa, los apoyo, eres mi hermano después de todo.
No lo soy y es sospechoso que haya reaccionado tan apacible. Al darse cuenta de que no voy a decir nada más se pone de pie.
—Bien, ahora me iré, pero regresaré de vez en cuando a visitarte —me avisa dándome la espalda.
—Serás bienvenido —anuncio en voz baja.
Se va y me quedo mirado a la puerta. Puede que ahora que el dinero no está de por medio nos volvamos a llevar como antes.
~~JO~~
Entro a los camerinos y veo a las chicas. Olivia ya se ha integrado y aunque luce cansada no deja que se note en su comportamiento y rendimiento en el trabajo.
—Hey chicas, ¿No deberíamos ir a algún club el fin de semana? —nos pregunta Marina sentada en su sitio mientras se maquilla.
—¡Sí! —exclaman Niden y Dana al unísono.
—Yo no tengo ánimo para eso... —expresa Olivia.
—Yo tampoco puedo —declino porque quiero estudiar un poco más. Nunca es suficiente.
—¿Todo va bien con Nathaniel? —indaga Ana curiosa. Está apoyada en la pared y mantiene sus brazos cruzados.
—Sí, con él las cosas están bien —respondo y sonrío de inmediato.
Hace un amago de sonrisa y desvía la mirada. El mal humor conmigo ya no me sorprende, espero que sea hasta que se convenza de que Nathaniel no va a salir lastimado.
—Mmm... Entonces vayamos a comer a un buen restaurante —propone Marina con la esperanza brillando en sus ojos.
Todas aceptan, incluso Olivia así que no veo la razón de negarme, es algo sano. Quedamos de acuerdo en hacerlo el fin de semana.
Voy a la oficina de Nathaniel más tarde y nada más entrar apresuro mi paso hacia sus piernas, él está igual de ansioso porque cuando me siento busca mi boca, es como si no nos hubiésemos visto en años y solo han pasado horas.
—Está vez déjame a mí —me mira a los ojos acunando mi mejilla con su mano.
Frunzo el cejo sin entender a lo que se refiere. Sin esperar nada su mano izquierda va a mi pierna derecha desplazándola, abriéndome las piernas. Trago grueso.
—¿Te quieres poner en esa posición sobre la mesa? —me pregunta en un tono gutural que se me hace muy candente, sus labios van a mi cuello y cierro los ojos.
¿Qué va a hacer cuando esté en la mesa?
—Ve, ahora —ordena sobre mi piel.
Hago acopio de toda mi fuerza para levantarme y sentarme en la mesa con las piernas abiertas «Perdón altísimo».
Se relame los labios y entiendo lo que quiere hacer así que cierro las piernas y trato de controlar mi ritmo cardíaco.
Se acerca en su silla y pone sus manos en mis rodillas, eso manda una corriente eléctrica por todo mi cuerpo. Sus ojos son lujuria pura y ladea una sonrisa que me deja sin fortaleza alguna. Abre mis piernas con algo de fuerza por lo que mi falda se alza y sin esperar mete sus manos y me baja las bragas.
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LUMINISCENCIA (#2)
Teen FictionA veces tener un gran corazón no te asegura un camino lleno de pétalos que desborda amor, a veces cedes ante lo incorrecto aunque sabes que esta mal, que te va a lastimar, a veces, solo a veces, un demonio te ofrece su mano y tu la tomas. Jo es inte...
