— ¿A dónde estamos yendo? — pregunté totalmente metida en el papel de un perrito curioso y ansioso.
Jungkook me había dado tres horas para ducharme, vestirme, peinarme y maquillarme con el pretexto de que pasaría a por mí a las diez de la noche, dándome como única pista que era innecesario que me arreglara mucho.
Veía los faros de los otros vehículos pasar en dirección contraria o ser adelantados bajo el oscuro manto de la noche, sospechando de la sonrisa dibujada en sus labios mientras que conducía. No podía negar que me encantaba tener esa imagen solo para mí, pero no dejaba de haber algo que me atemorizaba.
— No seas impaciente. Ya lo verás — intentó retener una risa, y eso provocó que sus pómulos se marcaran y el precioso lunar de su barbilla fuera más visible.
Chasqueé la lengua, insatisfecha con su respuesta, y me recosté correctamente en el asiento, jugando a buscar palabras con los bloques silábicos de las matrículas que pasaban. La radio de fondo nos acompañaba; una canción inglesa que desconocía y seguramente Jungkook también porque, de lo contrario, habría cantado por encima de ella.
Mis labios modulaban los fonemas compuestos, ayudando a mi cerebro a buscar palabras que comenzasen así, hasta que la pista se acabó y el hombre de la radio comenzó su corto monólogo. Encontré un coche que contenía la sílaba 정 y sonreí cuando la primera cosa que cruzó mi mente fue un chico alto, moreno, con el pelo tan largo que es difícil peinarlo, de piel canela, con los ojos resplandecientes y los labios rosados, pero sobretodo, con un increíble don que le hacía único y destacar entre todos los demás para mí.
Cuando volví a mis sentidos, noté el principio de una de las mejores canciones que había escuchado a lo largo de mi existencia.
— Ah, amo esta canción — me recoloqué en el asiento, prestando atención a la radio, como si en su pantalla fuera a reproducirse el videoclip.
— ¿La conoces? — me miró de reojo.
— Si, son dos de mis cantantes favoritas —anuncié sonriente. Jeon no podía prestarme atención en mi momento de alegría pero sabía que me lanzaba miradas de reojo cuando cantaba algunas partes en voz baja—. Te saludé por segunda vez hoy —canturreé a la vez que movía la cabeza al ritmo y marcaba las notas con el pie—. Me ignoraste como siempre. Ya sé que eres guapo y popular — hice una exageración que iba acorde con la letra, robándole una pequeña risa al chico a mi lado.
— Pero, ¿recuerdas la noche pasada? —se animó y tapo mi tono tímido, intentando comenzar una pelea por ver quien opacaba a quien— Dijiste, bajo las luces de la ciudad, que yo te gusto.
— Dijiste que yo te gustaba —lo observo dar pequeños golpecitos al volante al compás—. Aunque finjas que no te acuerdas o que siquiera te agrado, tienes que saberlo, tengo que asegurarme —río cuando sé que me observa, contento de que vaya dejando mis complejos absurdos atrás—. Ese día, tú realmente dijiste que yo te gustaba.
— Oh~ ¿Yo te gusto o en realidad me amas? Say yes, yes, yes~ — dijimos a la vez, dejando que el buen humor de la canción nos inundara.
— Entonces, yo seré tu novia y tu serás mi novio. Solo dime que te gusto — Jeon armonizaba mejor que yo pero, de todos modos, la mezcla de nuestras voces se escuchaba perfecta, tal como nosotros dos juntos. Una bella combinación.
— Te saludé por segunda vez hoy — repitió la misma línea por la que yo comencé, esta vez con una voz más grave.
— Pero sigues ignorándome porque eres guapo y popular. Eres así de indiferente solo conmigo — me miró durante tres segundos.
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𝘐 𝘉𝘦𝘨 𝘠𝘰𝘶 𝘚𝘪𝘯𝘨 +¹⁸ «𝐉𝐞𝐨𝐧 𝐉𝐮𝐧𝐠𝐤𝐨𝐨𝐤»
Fanfiction» Historia basada en los POV's de TIKTOK: Donde Jungkook puede escuchar cantar a su alma gemela, y viceversa. «𝗟𝗮 𝗺𝘂𝘀𝗶𝗰𝗮 𝗲𝘀 𝗮𝗺𝗼𝗿 𝗯𝘂𝘀𝗰𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗽𝗮𝗹𝗮𝗯𝗿𝗮𝘀 - 𝗟𝗮𝘄𝗿𝗲𝗻𝗰𝗲 𝗗𝘂𝗿𝗿𝗲𝗹𝗹» • Somos como el aceite y el agua...
