Claire*
Al llegar a la colina, todos miramos con mucha precaución de que nadie nos viera. Era como un barranco y abajo se veían lobos gigantes comiendo restos humanos... El olor era bastante desagradable, no pude más y volví dónde el aire no olía tanto a muerte.
-¿Estás bien? -me pregunto Yoongi. Negué.
-¡Es hora! -susurro Namjoon. Yoongi tomó mi mano y al igual que los demás, saltamos hacía abajo, dónde estaban los malditos lobos negros gigantes que ahora nos miraban con los dientes de fuera que estos tenían demasiada sangre. !Esto me provoca náuseas!
-Vaya vaya... -se escuchó una voz demasiado grave.- Que agradable sorpresa.
-Es tu abuelo. -me dijo Jin en el oído y después rió.
-Hija mía... - dijo la voz grave. Emergió del fuego con su piel perfecta de humano, extendió su mano.
No dije nada y este gruñó. Yoongi me agarraba fuerte de la mano y los chicos ya tenían empuñadas sus espadas.
-Vaya... Creo que por fin vienen a confrontarme. —dijo el con una sonrisa burlona al ver las espadas de los chicos.
—¡Donde está Hyuna! —le gritó Jungkook al empuñar con fuerza su espada roja. Lucifer solo rió.
—No te preocupes. Ella ya está en un lugar mejor. —dijo burlón volteando a ver los restos que los lobos comían antes de hacer nuestra aparición.
Mierda... La mató...
Miré a Jungkook que tenía la mirada en los restos, buscando algún indicio de que estuviera diciendo la verdad... Pero no creo que lucifer mienta. De pronto Jungkook comenzó a sollozar.
—Vamos ángel, no es tan malo. —le dijo a Jungkook— Hyuna era una mierda, ¿no es así? —esta vez se dirigió a mí.
—Maldito... —dijo Hobi. Lucifer rió ante sus reacciones.
—¡Claro! ¿Porque crees que estoy aquí? ¿Por ser buen ángel? —dijo aún riéndose por ver a Jungkook mirándolo con odio. Pero Jungkook ya sabía el plan y no debía arruinarlo.
Yoongi me dió un pequeño apretón en la mano... Lo que significaba que ya era hora...
Saqué la espada y está se encendió así como la de los demás, pero la mía era de un fuego azul.
*Ten mucho cuidado amor mío..*
La voz de Yoongi me hizo mirarlo, el también lo hacía. Se lanzó sobre los lobos gigantes mientras que yo me quedé paralizada.
—¡Mueve ese culo! —me grito Jimin una vez que pasó a mi lado para ir contra los lobos.
Eran 4 lobos gigantes. Corrí esquivando cada mordida de los labios cuando me veían, dí un salto con dos vueltas en el aire y ágilmente aterricé frente a Lucifer que me veía gustoso.
—Eres tan malditamente hermosa. —me dijo con una sonrisa maliciosa. No voy a negar que en su forma humana era demasiado atractivo... Pero a lo que vengo.
Traté de enterrarla en algún lugar de su cuerpo pero este se alejó solo logrando que le hiciera un pequeño rasguño. Era tan ágil al esquivar mis movimientos con la espada.
—¿Sabias que peleando te ves sexy? —me detuve y le sonreí.
—Si, lo sé. —dije y después salté para que el no pudiera verme... Aunque no se defendía... Solo me esquivaba.
Desde arriba podía ver a los chicos peleando con los lobos. Aterricé y me movía rápido alrededor de él para ver en qué lugar podía enterrarle la espada. Decidí enterrarla en su pecho, parecía sorprendido. La saqué y el sangraba.
Sus ojos ahora eran rojos y una fuerte llama me hizo retroceder ya que lo envolvió convirtiéndolo en lo que realmente era cuando intento matarme aquella vez.
Mierda. Debo actuar ya. Me lancé sobre él para quitarle la cabeza de una sola, pero el miedo me inundó cuando ya no estaba ahí, se encontraba a un lado de mí y me dió un fuerte golpe en el abdomen que me mandó muy lejos. Estaba tan adolorida, pero no había tiempo para retorcerme del dolor. Corrí hacia el y con ágiles movimientos estaba luchando contra el a una velocidad impresionante, solo logré hacerle unas cuantas aperturas y gracias a que se vuelve vulnerable cerca de mi, eso me daba ventaja ya que perdía velocidad.
De nuevo le enterré la espada pero en una pierna. Iba de nuevo a darle el golpe de gracia... Pero de un golpe hizo que la espada saliera volando, me tomo del cuello y me apretó con tal fuerza que caí como un costal... Mi vista se volvía borrosa... Pude alcanzar a ver Yoongi como se enfrentaba a aquel mounstro, era más fuerte y ágil que yo... Lo último que ví al abrir por última vez mis ojos fue a Yoongi tirado a mi lado y los chicos atacando a Lucifer.
*Ten mucho cuidado amor mío..*
*Te amo...*
Yoongi...
Sentí mi cuerpo arder, como estuviese en llamas. Desperté. Yoongi seguía tirado a mi lado y eso me dolía... Me aseguré de que estuviese consciente, era difícil saberlo pero pude sentir su mano apretarme levemente.
Agarré la espada de Yoongi y me puse de pie como si nada, me acerque a él que seguía luchando con los demás, le llevaban ventaja por ser varios pero el seguía siendo muy fuerte. En cuanto me acerque Jimin me dejó espacio para poder llegar por sorpresa y cortarle un brazo, que lo hizo gritar, sin dudarlo le corté el otro brazo. Aún con dolor me atacó dando ágiles patadas. Con toda mi fuerza agarre mejor la espada y está estaba en llamas y corte sus piernas de una.
Estaba tan cegada por la ira que ya iba a cortar su cabeza pero sentí una fuerte punzada en mi abdomen, estaba sangrando...
—¡NOOOO! —escuche el grito de los chicos. Taehyung corrio hacia a mi con dificultad. No caí gracias a Taehyung.
Al mirar quien había hecho eso me sorprendió... Heechul...
—¡Maldito hijo de perra! —le grito Jungkook. Jimin y Hoseok ya estaban agarrando a Heechul. Ví como Jungkook le cortó la cabeza y este se hizo polvo enseguida.
—Tranquila... Estarás bien... —me dijo Namjoon que se alejó para ir con Lucifer y con la espada cortarle la cabeza.
—¡NAMJOON! ¡NOOO! —grite al ver lo que había hecho. Sentí una enorme punzada y un ardor horrible en la herida.
—Tranquila hermosa... Estaré bien. —dijo Nam ya a mi lado, acarició mi mejilla húmeda por la lágrimas que ni había notado.
—No... no...quiero...dejarte aquí... —dije sosteniendo su mano y sollozando.
—No llores pequeña... —me limpió las lágrimas que no dejaban de salir por si solas. Me volví hacia Yoongi y el ya estaba sentado al lado de Jimin quien le veía atentamente las heridas.
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En Manos De Una Bestia Min Yoongi +18
Teen FictionUn amor prohibido Un sacrificio Claire es una chica normal (o eso es lo que cree) de 16 años que vive con su tía materna en Phoenix , quien la trata muy mal por ser ella la causante de la muerte de su propia madre. Todo cambia cuando conoce al joven...
