i s o b e l
Isobel no estaba segura por cuánto tiempo había besado a Draco. Un minuto, tal vez diez. Tal vez más.
Todo lo que sabía era que, durante un breve y dichoso tiempo, había olvidado el mundo que vivía fuera de las paredes de su apartamento. Había olvidado a su madre, y a Lucius Malfoy, y todo lo que habían hecho. Había olvidado el collar de plata que aún descansaba en el bolsillo de los pantalones de Draco.
Lo había besado bajo estrellas de plástico verdes y brillantes, e ignorado que posiblemente se casaría con otra en cuestión de meses.
Y ahora esa persona estaba de pie en la puerta del dormitorio de Draco.
Durante un largo momento, todo pareció congelado. Los segundos se alargaron: Draco e Isobel estaban de pie, sin palabras. Mirando fijamente a Astoria, cuyos ojos estaban fijos en Isobel.
Entonces, Astoria se llevó una mano a la boca, y el mundo volvió a ponerse en movimiento.
Draco se adelantó; le tendió una mano, pero ella se apartó.
—Lo siento.—jadeó Isobel.—Astoria, lo siento mucho.
Astoria inclinó la cabeza. Su largo y brillante cabello onduló con el movimiento.—Estás viva.
—Astoria.—dijo Draco.—Deja que te explique.
Por lo que Isobel había oído de Astoria, tenía un temperamento a la altura del suyo; respondía a las situaciones de injusticia con rabia e indignación. Así que la mirada larga, tranquila e inexpresiva que le dirigió a Isobel ahora era increíblemente inquietante.
—Volví aquí —dijo.—, porque me pareció ver a alguien en la habitación de Draco cuando me fui. No pensé que esa persona seguiría aquí cuando volviera.—Sus ojos se entrecerraron, muy ligeramente.—Y nunca, ni en un millón de años, pensé que podrías ser tú.
—Lo siento —repitió Isobel. Astoria dio un paso atrás, amenazando con correr; entonces Isobel dijo, rápidamente—, hay mucho que explicar.
El rostro de Astoria permaneció impasible.—Estás viva.—dijo de nuevo, en voz baja. Se giró hacia Draco.—Todo este tiempo ha estado viva.—dijo.—Entonces, ¿qué? ¿Esto es una especie de broma de mal gusto? ¿Contra mí o contra mi familia?
—No es así.—dijo Draco, con la mandíbula apretada.—Sólo escucha.
—¿Alguna vez planeaste casarte conmigo?—preguntó ella.—¿O eso también era una mentira?
—Los planes de compromiso —dijo Draco—, fueron cosa de mis padres. Nunca los míos. Ya lo sabes, y si me das un minuto puedo contarte todo lo que quieras saber...
—Lo que quiero saber —dijo Astoria, con un temblor de rabia sonando en su voz—, es cómo carajo tus padres pensaron que estaba bien casarte cuando aún estás enamorado de tu jodida ex novia. Que se supone que está muerta.
—No sabían que estoy viva.—dijo Isobel rápidamente.—O, sí lo sabían, pero luego no...
La mirada de Astoria volvió a dirigirse a Isobel.—Estás loca.—dijo.—Todos ustedes están locos.
—Por favor.—dijo Isobel.—Por favor, sólo necesitamos que nos escuches.
Astoria sacudió la cabeza, con el labio curvado de disgusto.—Me voy.
Se giró y salió de su habitación. Isobel se encontró con los ojos de Draco, y una fracción de segundo después, ambos corrían tras Astoria, bajando las escaleras del edificio de apartamentos y entrando en el vestíbulo.
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dear draco, 2 || TRADUCCIÓN ||
Fanfictiondear, draco parte II traducida al español; •mi queridísimo amor• original by: malfoyuh traducción autorizada. cover by: @M-MaxMalfoy <3
