POR FAVOR LEAN LA NOTA AL FINAL O LLORO.
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Draco no podía quedarse quieto. Se había paseado por su apartamento durante una hora, y luego había subido y bajado las escaleras del edificio. Luego se había puesto unos pantalones cortos y unas zapatillas deportivas y había salido a correr -una maldita carrera, sólo para tener algo que hacer- porque ella estaba viva y la energía le recorría todo el cuerpo y no sabía qué hacer con ella.
Cuando llegó de correr, se dio cuenta de que había dejado la puerta de su apartamento abierta de par en par. Entonces se acordó de que tenía resaca y se vomitó en el fregadero de la cocina.
Estaba inquieto. No sabía cómo había conseguido ver a Belly, no sabía cómo se había quedado quieto durante más de una hora, observándola, cómo se las había arreglado para hacer preguntas, hablar y reaccionar como una persona normal, porque ahora no sabía cómo demonios afrontarlo...
Parecía demasiado bueno para ser verdad. Su mente se movía en círculos -seguramente no podía ser ella, el amor de su vida al que había llorado durante el último año y medio-, porque había estado muerta pero luego había empezado a verla, entonces había sido ella, realmente ella, y entonces se había sentado frente a él con sus ojos oscuros y su piel perfecta y sus gruesas pestañas, o bien se estaba volviendo loco o algún poder superior se había apiadado y le había dado una segunda oportunidad. Se la devolvió, diciéndole que tuviera más cuidado esta vez.
Pero entonces, ni siquiera había sido realmente cuidadoso, ¿verdad? Porque si hubiera sido cuidadoso, se habría quedado con ella, la habría protegido. Si hubiera sido cuidadoso, no la habría perdido de vista nunca más.
Tomó sus zapatillas de donde estaban tiradas junto a la pared y se las puso. Luego salió de su apartamento -esta vez se aseguró de cerrar la puerta tras de sí- y salió a correr de nuevo.
***
Cuando Isobel volvió a casa desde el Caldero Chorreante, se dirigió inmediatamente a la habitación de su madre. Abrió la puerta y asomó la cabeza. Su madre se levantó de la cama, gris y demacrada, y preguntó: —¿Dónde has estado?.
—De compras.—dijo Isobel.—¿Puedo traerte algo? ¿Agua?
Maggie asintió con la cabeza y volvió a acurrucarse en la almohada.—Agua.
En la cocina, Isobel desenrolló la bufanda de Draco y llenó un vaso de agua del grifo. Todavía podía sentir las yemas de los dedos de él en su cuello, en el dorso de su mano y en la cicatriz de su pómulo. La cicatriz era insignificante, prácticamente invisible, y él la había notado. Era surrealista. No sabía qué esperaba de él, pero no había sido eso.
Se había preparado para una conversación más formal, un intercambio de información, un apretón de manos. Pero cuando él la había visto en aquel club nocturno -todo lágrimas y dedos entrelazados y alcohol y desamor- sólo entonces había empezado a darse cuenta de lo roto que estaba realmente. Lo destrozado que estaba. Por ella.
Ella estaba consciente de que habían salido juntos. Pero sentir sus ojos en ella de esa manera, apenas abandonando su rostro, sentir la forma en que sus brazos habían rodeado su espalda y se aferraban a ella...Sabía que a él le había agradado, pero no tanto. Sabía que él estaba molesto, pero no como lo que acababa de ver. Sabía que estaba afligido, claro. Pero no esperaba que él reflejara su propia tormenta de emociones traicioneras.
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dear draco, 2 || TRADUCCIÓN ||
Fanfictiondear, draco parte II traducida al español; •mi queridísimo amor• original by: malfoyuh traducción autorizada. cover by: @M-MaxMalfoy <3
