Pov Amy
Unos gritos me alertaron, el cuerpo me dolía por estar en la misma posición por tanto tiempo, me concentre para tratar de entender lo que estaba diciendo, pero era muy difícil, al parecer estaba discutiendo con alguien, pero nadie le respondía, quizás estaba hablando por teléfono, se escuchaba como si se estuviera defendiendo de algún reproche.
Un fuerte golpe al abrirse la puerta me hizo sobresaltarme, lo escuche bajar con rapidez, por la poca iluminación no estaba segura de sí estaba molesto, inquieto o feliz, murmuraba algunas cosas, pero no podía entenderlas, solo captaba pequeñas frases como ''Ya casi" y ''Pronto", no sabía si preguntarle o ignorarlo, necesitaba que pensara que me preocupaba por el pero a la vez me daba miedo que creyera que era para ganar terreno, lo cual era cierto pero no quería que el lo supiera, también estaba la opción de ignorarlo y que pensara que sus tratos no estaban funcionando y hacerlo enojar, ya en este punto prefería arriesgarme.
- ¿Está todo bien? – Pregunte con timidez.
- Si, si, solo fue un día un poco estresante – Parecía feliz de que le preguntara eso, se acercó a mi levanto la mano, pero de nuevo se detuve cerca de mi rostro sin tocarme – Eres tan hermosa, y tus ojos, se parecen a los ella.
- ¿A los de quién?
- A los de mi madre, pronto la conocerás – Parecía emocionado – Solo faltan algunos detalles y terminar de limpiarte.
- ¿Utilizaras la manguera de nuevo? – Pregunte, se giró acercándose a la mesa.
- Sí, pero primero utilizaremos esto – Me enseño una botella – Ayudara a que todo sea más rápido y por fin podamos ser felices.
- ¿Qué es eso?
No me respondió, abrió la botella de esta salió un líquido un tanto espeso que vertió sobre mí, caía sobre la ropa que llevaba puesta, cuando empezó entrar en contacto directo con mi piel empecé a sentir un cosquilleo que poco a poco se fue convirtiendo en ardor, vi su intención de echármelo en el rostro.
- Basta por favor me arde mucho – Suplique – Por favor no – Llore – El pareció dudar durante unos segundos.
- Es la única manera de que estés limpia – Respondió antes de verter el líquido sobre mi rostro, sentí la misma sensación, pero antes de que empezara a arder con intensidad un chorro de agua golpeo mi rostro.
Aunque no podía respirar bien sentí un alivio casi de inmediato, el ardor disminuyo casi en su totalidad, empezó a mover la dirección del agua a diferentes partes de mi cuerpo hasta estar convencido de que ya había removido todo rastro de lo que había vertido sobre mí, levante la vista viendo cómo se colocaba unos guantes, como ya era su costumbre me coloco una venda, me desato tomándome del brazo guiándome hasta el baño cerrando la puerta una vez estuve dentro.
Me quite la venda para mirarme en el espejo, estaba un poco irritada por aquella sustancia que utilizo, me desvestí e hice lo mismo que los últimos días, aprovechar mi momento en el baño, haciendo mis necesidades y tomando una larga ducha, sentía la piel sensible pero no era insoportable, al salir de la ducha note que esta vez no era ropa mía la que había dejado, esta vez dejo un vestido que parecía ser nuevo al igual que la ropa interior, si todo desde que lo escuche me causaba un mal presentimiento ahora podía asegurar que me queda menos tiempo del que pensé.
Me puse el vestido, era bastante fresco y cómodo, además me quedaba perfecto, volví a mirarme en el espejo, no sabía cuánto más iba a aguantar, necesitaba salir de ahí, debía buscar una manera de escapar de este lugar sin morir en el intento, con lo poco que he tratado con Jaime es más que obvio que no sería fácil encontrarme, y habría que ser idiota para no ver que estaba en una carrera contrarreloj, me puse la venda y toque la puerta.
ESTÁS LEYENDO
Quiero conocerte
Roman pour AdolescentsJennifer parecía tenerlo todo, era popular, estrella del equipo de basquetbol, respetada por su temperamento, pero lo que todo el mundo veía no era ella, pero a su parecer a nadie parecía importarle nada mas. Amy solo escuchaba los rumores sobre Jen...
