Me fui caminando hacia el gimnasio no llegaría a la clase de todas maneras, me serviría para calentar antes de que iniciara la práctica.
Llegue al gimnasio y me cambie, di unas vueltas y luego me puse a practicar los tiros, pero mi mente no se alejaba de Amy, o sea por que me había ayudado, no nos llevábamos mal pero tampoco sabía que le importaba mi existencia o lo que me pasara.
Y su sonrisa, vaya que se veía hermosa cuando sonreía, me puse a pensar por un momento y me pregunté ¿Qué sabía yo de Amy Wells? Aparte de que teníamos tres clases juntas, que era nuestro último año, que antes salía con tipo llamado Gary que fue expulsado por vandalismo, también que era jodidamente hermosa, tenía unos ojos verdes grisáceos muy expresivos, su pelo lacio ligeramente rizado en las puntas, su tono de piel un café con leche hermoso y su sonrisa, esa jodida y hermosa sonrisa.
- Regresa a la realidad – Susurre
Hice varios lanzamientos anotando la mayoría, luego intente clavar la pelota en el aro lo cual me salió bien a excepción del aterrizaje, calcule mal y caí al suelo, era lo mejor para no lastimarme, estaba un poco cansada y me quede ahí un minuto, sentí unos pasos
- ¿Estás bien? – Escuche la voz de Amy y gire la cabeza, me tendió la mano para ayudarme.
- Si – Dije tomando su mano – Gracias, solo descansaba un poco
- Eres buena
- Podría hacerlo mejor – Sonreí - ¿Qué tiempo llevas aquí?
- Un rato, escuché que murmuraste algo, pero no quise interrumpir
- Entiendo – Me sonroje un poco - ¿Qué haces aquí?
- Vengo cuando no hay nadie, es más tranquilo para estudiar
- Lamento interrumpir tu repaso
- No te preocupes, me gusta verte jugar
Me sonroje aún más y no sabía que decir, por su puesto ella lo había notado, en un intento torpe de esconderme me agache y tome el balón
- ¿Quieres lanzarlo?
- No soy muy buena
- Vamos inténtalo
- No, está bien
- ¿Tienes miedo? – Pregunte levantando una ceja
- No – dijo con determinación
- Pues lánzalo – Le puse el balón en las manos
Ella lo tomo, lo pico varias veces, fue a la línea de tres, lanzo y anoto, yo abrí los ojos como platos, pero me apresure a tomar el balón pasárselo nuevamente, ella volvió a lanzar de la misma distancia y anoto, volví a hacer lo mismo pero esta vez me acerque a defenderla, ella noto mi intensión e intento pasarme, pero no se lo iba permitir tan fácil, abrí los brazos un poco y no le permitía pasar.
Fue un buen encuentro, ella manejaba el balón bien, aunque lo perdía de vez en cuando, además yo no era tan fácil de pasar, mido 5'9 y ella debía medir unos 5'6, con un poco de practica jugaría muy bien, jugamos un rato, intento atacar al aro, pero se tropezó, yo me adelante y la detuve antes de que cayera al suelo.
Terminamos muy cerca, la mire a los ojos ella me devolvió la mirada, al parecer tenía miedo de algo, suspire lentamente y me aleje.
- ¿Estás bien?
- Si – se había sonrojado – Ya debo irme, ya debe de venir tu equipo y esto será una locura.
- Deberías de estar en el equipo – Dije sonriendo – Eres muy buena, serias la estrella del equipo.
- No que va, solo juego de vez en cuando, además ya tu eres la estrella
- Puedo cederte mi lugar.
- No, gracias, me gusta pasar desapercibida
- Por favor, tu no pasas desapercibida.
- Claro que sí, soy invisible – Dijo sonriendo
- Eres la chica más hermosa de la escuela – Enseguida me di cuenta de lo que dije – Digo una de las más hermosas – Me estaba sonrojando – Lo que quiero decir es que no eres para nada invisible.
- Sí, claro – Estaba muy sonrojada – Bueno, nos vemos
- Oye – Toque su brazo – ¿Quieres ir por un helado esta noche?
- ¿Disculpa?
- Es para compensarte lo que has hiciste por mi
- No tienes que hacerlo
- Quiero hacerlo
- Me gustaría, pero debo estudiar para química, si no me aplico reprobare
- Puedo ayudarte, tengo el índice más alto en esa materia
- Pero...
- Oye – Me acerque poniéndome seria – No sé qué te han contado de mí, pero solo trato de ser amigable, no te haré daño o tratare de propasarme contigo, que me gusten las mujeres no me hace una acosadora
- No es eso Jennifer, yo...
- No – La interrumpí – Déjalo así, gracias por el juego.
Me gire, tome el balón y corrí hacia el aro picando la pelota, hice varios tiros y sentí sus pasos alejarse y como cuatro minutos después entro el equipo ya vestido para practicar.
- Volviste
- Si – Dije intentando sonreír, pero no lo logre
- Al parecer no estas feliz por ello – Dijo otra
- Solo tuve un mal día – Dije pasándole la pelota – Pero vamos a mejorarlo ¡A jugar!
La práctica fue intensa, más porque estaba un poco cansada de mi encuentro anterior, la entrenadora dice que ve un gran futuro en mí y me pone más presión que a algunas, me hizo trabajar mucho por la semana que estuve fuera.
Cuando la practica termino estaba cansada pero no agotada, creo que si iría por ese helado, aunque pensar en eso me hizo recordar en lo que había pasado con Amy, me enojaba que las personas pensaran así de mí.
No me trataban mal, no se atrevían, menos después de lo de Marcus, ser la estrella del equipo y un fracaso amoroso me hizo llevarme la fama de la estrella arrogante que enamora a todas y yo... Yo no soy así, me gustaría que alguien se tomara el tiempo de conocerme y darse cuenta de que todo es mentira, Por un momento pensé que Amy podría, pero era una idea absurda, era igual que todos.
Ya estaba anocheciendo, Salí al paqueo, fui a mi auto y me fui a casa.
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Quiero conocerte
Teen FictionJennifer parecía tenerlo todo, era popular, estrella del equipo de basquetbol, respetada por su temperamento, pero lo que todo el mundo veía no era ella, pero a su parecer a nadie parecía importarle nada mas. Amy solo escuchaba los rumores sobre Jen...
