Capítulo 74

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Las gotas de lluvia se escuchaban en la ventana de la habitación, Mary miraba el techo de su habitación que aún tenía estrellas y lunas fluorescentes que había pegado años atras, tenía rato despierta, había dormido unas horas pero una pesadilla la despertó, aún sentía su cuerpo temblar y sus mejillas aún estaban húmedas de las lágrimas que había derramado, intentó volver a dormir pero simplemente no podía, la cabeza le dolía y estaba incómoda, se sentó en la cama y miró el reloj de pared que marcaba las dos y cuarto de la mañana, se puso de pie, salió de su habitación y caminó por el pasillo hasta llegar a la puerta de sus madres, entró sin tocar porque sabía que estaban dormidas. 

Se acercó hasta la cama, vio a Amy acostada de lado y a su espalda estaba Jen abrazándola por la cintura, se subió a la cama tratando de colarse entre los brazos de Amy que se sobresalto un poco, pero solo tardó unos segundos en orientarse, empujó a Jen que rodó hacia el otro lado y abrazo una almohada. 

- ¿No puedes dormir mi amor? – Le preguntó Amy acomodándose para que su hija pudiera acurrucarse con ella. 

- Tuve una pesadilla – Respondió acostandose y descansando la cabeza en el pecho de su madre. 

- Solo fue un sueño mi vida, estas a salvo. 

- Lo sé, es solo que – Hizo una pausa, su madre la abrazo – Fue tan real, fue como ser una niña de nuevo y volví a sentir miedo – Dijo tratando de que su voz no se quebrara, su madre la apretó un poco más contra ella. 

- Es totalmente normal como te sientes mi amor, ese hombre te hizo mucho daño y que de la nada se mencione – Suspiro y bajó la cabeza para besar el pelo de hija – Ese hombre no te volverá hacer daño, además no estás sola, tienes a tus hermanos, a nosotras y muchas personas más que te aman. 

- Tuve suerte, no me pudo tocar mejor familia – Dijo sonriendo aunque algunas lágrimas se le habían escapado terminando en el pecho de su madre. 

- Suerte tuvimos nosotras, tu y tus hermanos son lo mejor que nos ha pasado, te amo con todo mi corazón y mientras vida tenga te protegeré siempre.

Su hija no dijo nada, solo se abrazo más a su madre y en silencio agradeció todo lo bueno que Dios le había dado, como normalmente pasaba los brazos de su madre la reconfortaron de una manera que no tardó en quedarse dormida, sintiéndose segura y en paz. 

Unas horas después la alarma sonaba insistentemente, quien primero se rindió al sonido fue Amy que intentó moverse pero no pudo moverse, algo se lo impedía, abrió los ojos y una vez acostumbrados a la claridad pudo notar que era lo que no la dejaba moverse, de su lado derecho estaba Mary que usaba su estómago de almohada y parte de su cuerpo estaba sobre ella y del otro lado estaba Jen que estaba sobre su lado izquierdo, había metido la mano bajo su pijama y sostenia uno de sus senos, intentó moverse para despertarlas pero le era imposible, sólo podía mover su brazo derecho, sacudió un poco a su hija pero está gruño como protesta, lo mismo pasó con su esposa que se aferró más a su pecho. 

- Amores míos – Llamó con suavidad pero ninguna hizo caso – Despierten – Dijo con voz un poco más alta – Mínimo son dos osos que tengo aquí – Dijo más para sí misma. 

Tuvo que recurrir a la fuerza para despertar a Jen que del empujón que recibió casi se cayó de la cama, por el movimiento Mary se sobresalto soltando a su madre, está aprovecho y salto de la cama, su esposa e hija la miraban desorientadas, Mary se dejó caer en la cama nuevamente y Jen la imitó halandola hacia ella y abrazándola con protección, Amy decidió dejarlas dormir hasta terminar su rutina matutina. 

Al salir del baño se sentía lista para su día, se arregló y se empezó la tarea de despertar a su familia, empezó por las dos que estaban en su cama, cuando logró que estas estuvieran lo suficientemente conscientes para empezar a moverse acompaño a Mary a su habitación asegurándose de que no volvería a dormirse fue a despertar al resto de sus hijos, Alice fue quien más le costó, a esa jovencita podrían compararla fácilmente con un tronco y no encontrarían diferencias, bajo a la cocina una vez termino con Alice y se topó con Jen aún en pijama preparando el desayuno, estaba bostezando mientras movía algo que tenía en la estufa, se acercó dándole un beso en la mejilla y se puso a preparar la mesa. 

Quiero conocerteDonde viven las historias. Descúbrelo ahora