Capítulo 50

2.5K 115 12
                                        

Pov Amy

Me sentía fatal, trate de abrir los ojos, pero al hacerlo todo me daba vueltas, trate de moverme pero no pude, algo me impedía mover mis brazos y piernas, respire profundo, para poder abrir los ojos, poco a poco la sensación de vértigo fue disminuyendo hasta que pude mantener mis ojos abiertos por más de diez segundos, observe a mi alrededor, nunca había visto este lugar antes, era escalofriante, parecía un sótano, olía bastante a humedad pero también mucho a cloro, me encontraba sentada con las manos atada a la espalda y los pies a las patas de la silla, tratando de que el pánico no se apoderara de mí, trate de recordar como había llegado aquí pero mientras más intentaba mantener la calma más difícil se me hacía, mis últimos recuerdos llegaban a mi cabeza.

Flashback

Estaba en el estacionamiento esperando a Jen, estaba escribiéndole un mensaje para que se apurara, tenía la puerta del auto abierta cuando de pronto sentí algo sobre mi cara con un olor dulce, al inicio pensé que era Jen pero la presión que estaban ejerciendo en mi cara era demasiado fuerte y sabía que ella no haría eso, me moví tratando de quitarme eso de la cara pero era difícil, trate de encender el auto pero algo me golpeo el brazo evitándolo.

Luche con todas mis fuerzas, logre quitarme a la persona y salir del auto gritando tan fuerte como pude, estaba algo mareada pero aun así intente correr, volví a gritar, sentí un golpe que me dejo un poco aturdida y sentí como me cubrían el rostro nuevamente, a lo lejos escuche que gritaban mi nombre, intente responder, pero fue imposible.

Fin del flashback

Mi respiración se volvió errática, las lágrimas empezaron a salir sin control, el miedo empezó a crecer en mi pecho con rapidez, cerré los ojos con fuerza buscando calmarme, necesitaba pensar en cómo salir de aquí, si mi recuerdo era correcto alguien vio como me llevaban y abra avisado o algo, por todos los cielos esperaba que sí, al tratar de mover las manos solo me lastimaba, no se siente como una cuerda puede entonces que sea cinta, quizás si seguía moviendo las manos lograría aflojarlas, era eso o empezar a gritar cosa que dudaba que funcionara, mientras movía mis manos intentando lastimarme lo menos posible escuche como se abría una puerta, mi corazón empezó a latir con rapidez mientras el miedo crecía dentro de mí, los pasos se escuchaban más claros mientras se acercaba.

- ¿Quién eres? – Pregunte tratando de sonar valiente, no podía ver bien quien era por la poca iluminación del lugar.

- ¿Ya me olvidaste? – Sentí como empezaba a sudar frio al escuchar esa voz.

- ¿Tu? – Pregunte con voz temblorosa.

- Años sin vernos – Se acercó más y vi cómo se le formaba una sonrisa – Bueno, debería decir sin que tú me vieras a mí, no te he perdido de vista en estos años.

- ¿Qué?

- ¿Pensaste que me iría sin más? – Se rio con burla – ¿Qué unas amenazas por parte de un abogado de mierda iban a detenerme? – Se acercó más a mí, levanto la mano al parecer con intención de tocarme, pero no lo hizo, se detuvo a centímetros de mi rostro – Por fin eres mía, pero primero debemos limpiarte.

No podía hablar, sentía mi corazón en la garganta, estaba temblando del miedo que sentía, estaba totalmente expuesta a manos de este psicópata, no tenía idea de a que se refería con eso de limpiarme, podía estar hablando de cualquier cosa, estaba loco, era lo que reflejaban sus ojos, me miraba con una sonrisa que me estaba causando escalofríos.

- ¿Qué vas hacerme? – Pregunte en un hilo de voz cuando se alejó de mí y se puso a caminar como buscando algo en el lugar.

- Esa maldita te toco demasiadas veces, beso esos labios sin mi permiso, tengo que limpiarte, cuando estés completamente limpia, serás mía por fin – Abrí los ojos con terror.

Quiero conocerteDonde viven las historias. Descúbrelo ahora