Primer paso
Narra: James Denet
— Es estresante. No logro darle ni a la orilla.
Noly intentaba desesperadamente atinar un dardo al centro del círculo para ganar un peluche, pero por más que lo intentaba, no alcanzaba ni a rozar la tabla.
— Has gastado más de veinte dólares en este lugar solamente.— le dije mientras reía. La había estado observando perder mientras comía de una bolsa de palomitas.
Ella se volteó a verme, enojada por mi risa y mi comentario. Se había quitado el saco que traía y amarrado su cabello cuando llegamos. Ahora yo cargaba su saco y su bolso en el hombro.
Nos veíamos muy formales para estar en el parque de diversiones de la ciudad, donde todos iban vestidos de forma casual. Noly aún tenía los tacones puestos, y parecía manejarlos bien aunque había mucha tierra y piedras por todas partes.
Su cabello castaño estaba atado de una forma muy peculiar, dejando algunos mechones sueltos alrededor de la pinza para el cabello color verde.
De un momento a otro, volvió a lanzar un dardo, esta vez logró darle a la orilla de la tabla. Dio un salto y me volteó a ver.
— ¿Viste eso?— señaló el juego. El señor le entregó una caja de lo que parecían ser pegatinas como premio. Cosa que la hizo sumamente feliz.
Dio dos saltos más como una niña pequeña y la mire embobado, su sonrisa era hermosa y su rostro iluminado por la emoción era una obra de arte. Esa chica me tenía cautivado, lo que era peligroso. Yo no podía olvidar el puesto que ocupaba en su vida.
— ¿Ahora a dónde iremos?— me preguntó mientras guardaba lo que había ganado con tanto esfuerzo.
— Montaña rusa, rueda de la fortuna, casa del terror... Donde quieras.— señale las atracciones. Ella las miraba con detenimiento, analizando cada una de ellas meticulosamente. Luego señaló el fondo, donde había un altar improvisado lleno de flores hermosas.
— ¿Y eso?
— Eso es el registro civil de la feria, es para casarse en broma.— aclaré, ella me miro apenada y sonrojada. Sonreí al verla de esa forma.
— Es un poco extraño.— comentó evitando mirarme.
— Tal vez, pero es divertido.— comenté mirando como una pareja de amigos se daba un beso en la mejilla. Terminaron riendo a carcajadas mientras le sacaban una foto.— ¿Quieres intentar?
— ¿Con quién me voy a casar?— preguntó mirando el lugar, la pareja y sus amigos se fueron riendo al ver la foto. Yo la miraba a ella, de verdad parecía que quería intentarlo.
— Conmigo.— respondí de forma simple, Noly volteó su rostro sorprendida.
Sin esperar que dijera algo más la tome del brazo y caminamos a paso ligero hasta el lugar, Noly estaba roja como un tomate. Yo estaba nervioso, pero por nada del mundo borraría la sonrisa que tenía.
Hablé con el encargado del puesto. Nos indicó las reglas mientras Noly asentía sin decir una sola palabra.
— Tienen que pararse mirándose mutuamente frente al altar.— nos indicó el encargado. Tome las manos de Noly mientras subíamos un escalón y quedábamos en el centro del altar.
Estaba tan nerviosa, miraba el suelo con una pequeña sonrisa mientras yo miraba sus facciones ahora más de cerca. Podía estar horas admirándola. Horas mirando esos ojos tan hermosos que me tenían cautivado.
— Señorita...— Noly miro al encargado que le entregó una rosa blanca. Ella la tomó y sonrió.
— Gracias.
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SANO amor
RomansaUn secreto puede corromper una familia completa. Los problemas de nuestros padres no deberían de ser un problema el cual los hijos deban de cargar, o peor aún, pagar las consecuencias. Cuando la seguridad está en riego, la vulnerabilidad convierte e...
