Pov Calle:
Me sentía extrañamente protegida teniendo su presencia cerca mía. Ambas aún seguíamos sentada en su cama, la habitación estaba tenuamente iluminada por la luz que se escapaba entre las pequeñas rendijas de la ventana, permitiéndome observar su rostro.
Su mirada estaba puesta en un punto fijo, quedando Poché totalmente aislada de la realidad, dejándome ver cómo se había perdido entre una maraña de pensamientos que seguramente debían estar deslizándose por su mente en estos momentos.
Un sensación de angustia comenzó a formase en mi pecho, no podía descifrar en cambio repentino de actitud que está había tenido, tampoco era capaz de conocer si la causante de dicho cambio era yo.
C- ¿Estás bien?- susurré imperceptiblemente.
María José seguía inmersa en otro mundo.
C- Poché- insistí angustiada por la falta de respuesta.
Me acerqué lentamente a ella, dudando entre zarandearla o no.
C- Ey, Poché- repetí presionando mis dedos contra su antebrazo- Poché- alcé la voz sacudiéndola levemente.
Ella pegó un brinco, alejándose abruptamente de mí. Sus pupilas lucían dilatadas y el terror se camuflaba en aquella espesa pupila azabache que engullía su iris inconscientemente.
C- ¿Estás bien?- susurré asustada.
María José unió sus ojos con los míos, acto seguido suspiró y su mirada pareció volver a la normalidad, dejando florecer aquel verde oliva que llevaba tiempo atormentándome.
P- Yo..., sí perdón, solo- divago sin saber que decir- solo me perdí en mi mundo- murmuró intentado sonreír.
C- Sabes que si necesitas hablar- dije con la duda latiendo en mí.
Poché asintió, mostrándome esta vez una sonrisa verdadera.
P- Te lo agradezco, pero es algo para lo que no estoy preparada- habló- pero si algún día necesito desahogarme ten por seguro que serás en la primera persona que piense.
Un sonrisa involuntaria se formó en mi rostro al escuchar esas palabras.
C- Me alegra mucho saber eso- susurré.
Un silencio inundó el lugar, provocando que una espesa sensación de incomodidad nos arropara.
C- Creo que debería ir a mi cuarto- musité.
P- Oh sí claro, supongo que estás muy ocupada- habló nerviosa.
Yo alcé mis hombros asintiendo de forma imperceptible, aunque a decir verdad no tenía nada que hacer, solo pensaba encerrarme en aquella habitación, tirarme en la cama y observar el tiempo pasar frente a mí.
P- Te acompaño a la puerta- dijo cortés.
C- Okay- susurré extrañada.
P- Sé que está ahí- habló señalándola pero me gusta ser servicial, así que si no te molesta...
Poché se levantó y me tendió la mano, la tomé permitiéndome sentir su cálido contacto.
C- Gracias- murmuré.
María José quitó el seguro de la puerta, se deslizó hacia un lado y me dejó paso.
P- Señorita- habló cómicamente haciendo una reverencia.
Solté una carcajada ante la graciosa situación.
C- Muchas gracias por todo- susurré acercándome a ella.
Estuve debatiéndome durante varios segundos, pero decidí darle un abrazo.
Aquel gesto pareció sorprenderla, pues sus músculos se tensaron ante mi contacto.
C- Gracias- volví a repetir.
P- No me las des, me gusta ayudar a la gente- murmuró en mi oído, consiguiendo que mi piel se erizara.
Tras varios minutos en aquella posición ambas nos separamos, provocando que ambos rostros quedarán a milímetros de distancia.
La mirada de Poché viajó por milésimas de segundo a mis labios, y para que voy a mentir, la mía también se posó en los suyos.
Observar como aquella pelinegra que últimamente me estaba enloqueciendo relamió sus labios, solo hizo que mis ansias de volver a probarlos crecieran en mi interior.
Me acerqué lentamente a ella, con la duda y el temor al rechazo recorriendo mi ser. Nuestras bocas se rozaron pero el agudo tono de voz de Juliana hizo que ambas nos separáramos rápidamente muertas de miedo, por la existencia de la posibilidad de haber sido vistas.
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Holaa🤍🤍 cómo andan??
Espero que os guste el capítulo ☺️☺️
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🤍 GRACIAS 🤍
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Ansiando escapar
Fiksyen PeminatDaniela Calle, pertenece a la familia más adinerada de Miami, ella es considerada el ser más prepotente de la cuidad, por lo que nadie se atreve a dirigirle la palabra a menos que ella se lo permita. María José Garzón es todo lo contrario a ella, pr...
