Repitieron ese mismo esquema durante otros cinco días sin ningún problema salvo los obvios, el frio, la nieve, la humedad, los dolores musculares, nada que no pudiesen soportar. Durante esos días conoció un poco más a sus acompañantes, Danira y Sansoro eran huérfanos y venían del pueblo minero, habían descubierto sus poderes más o menos al mismo tiempo, una sombra los encontró en la calle y los llevo a la torre. Tanto Droperk como Makiara eran parte de familias antiguas en Black Crown y tenían un legado de nigromantes que se remontaba hasta antes de la purga gris. Por su parte la señorita Monfequi había nacido en Crown Cross, pero vivió desde los cuatro años en la capital. También descubrió lo que eran los glifos que tenía toda la ropa, era para bloquear el contacto con los fantasmas y espíritus, ya que al ser estudiantes todavía no podrían controlarlos, por eso faltaba algo, pensó y recordó la primera vez que cruzo las montañas, un poco inconsciente sí, pero las voces susurrando en todo momento eso si era algo que aun podía recordar.
Durante el sexto día se retrasaron demasiado, había ocurrido una avalancha y los ignus no daban abasto derritiendo la nieve, era demasiada así que se tomaron su tiempo, les llevo una o dos horas. Vio poco a Tiri pero con eso bastó para saber que lo estaba disfrutando aunque también estaba agotada. Después de un día así pensaron que nada podía salir mal, pero al mediodía de la séptima jornada mientras comían un ave llego, traía un mensaje y no era lindo. No los habían invitado a oírlo pero si a Karum y ella se los contó luego. El Barranco estaba bajo sitio desde hacía un mes, no habían logrado que saliera ningún cuervo y ya se estaban quedando sin esperanzas.
— ¿Pero quién haría eso? — había preguntado ella sin saber absolutamente nada del tema.
— Las tribus son agresivas con nosotros — le había explicado Karum.
— ¿Que son las tribus? — Droperk no se caracterizaba por hablar demasiado, pero se le notaba asustado.
— Las tribus son Kalegtris como nosotros solo que viven de una manera tribal y no les gusta, ni aprueban, nuestra forma de vida, entonces siempre están atacando los grupos y las caravanas, pero nunca habían sido tan osados ni organizados para sitiar una ciudad.
Después de la explicación les dijo que el mayor Torpsa, el mismo hombre que había hablado el primer día, les había dicho que iban a apretar el paso y que se prepararan.
— Por suerte ustedes no van combatir, nos quedaremos con los ignus de tercer grado y los creadores mientras los soldados e ignus mayores hacen lo posible por romper el sitio — la señorita Monfequi estaba algo esperanzada y aliviada por eso se notó — va a ser difícil, El Barranco siempre está rodeado de niebla.
Empacaron todo rápidamente y se dispusieron a seguir, con un ambiente algo más tenso que el del resto del viaje, estaban yendo a una batalla.
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Blackcrown - Sangre y Sombras
FantasySu curiosidad la ha llevado al limite, ahora debe partir hacia su castigo, se enfrentara a desafíos que pondrían de rodillas a cualquiera y terminara destapando algo peor de lo que se podría imaginar. ¿tienes la fuerza para conocerla? ¿tendrá ella l...
