El lunes había llegado más rápido de lo esperado, todo el fin de semana estuvo analizando todos y cada uno de sus problemas, no había más solución que las que ya sabía, de ningún modo podía permitirse pensar en más.
Con la cita que Good canceló, su día mejoró un poco, al menos ese día no tenía que fingir un interés que no existía en lo más mínimo, con todo eso se dirigió a la universidad y tomó sus clases como lo hubiera hecho cualquier otro día. Su día avanzó muy bien, demasiado para ser real y eso lo estaba poniendo más nervioso que de costumbre.
En la salida se dirigía a la casa del profesor Prachaya, Singto, pues aún tenían que terminar algunas cosas, su corazón latía de sobremanera al pensar en él, sus brazos rodeándolo y sus suaves palabras habían sido una de las cosas que habían conseguido calmar su crisis. Antes de salir de la universidad Mike lo detuvo, había estado todo el fin de semana evitandolo, al parecer Mike había generado un nuevo interés en él, lo irónico de esto, era que ahora ya no estaba interesado y estaba cerca la fecha de su compromiso con Good, por lo que no se podía dar el lujo de dar algún espectáculo a la prensa.
- Kitt, no me has contestado, estaba preocupado por ti - dijo mientras lo atraía para un beso en la mejilla, demasiado cerca de sus labios para su gusto, así que se separó.
- Bueno, he estado ocupado - afirmó tratando de hallar la forma más rápida de salir de aquella situación.
- No quisiera ser imprudente, pero ¿Has pensado en mi invitación a salir? - su tono era esperanzado, pero Krist no podía darse ese lujo ahora.
- No creo que podamos, si organizamos algo entre amigos y puede ir New, y otros amigos sin problema, pero solos, como me pides, no es posible, lo siento - Krist intento no decirle directamente que nada entre ellos era posible, pero Mike, era perseverante y lo seguiría intentando Krist lo sabía muy bien.
- Solo aceptame una salida, te juro que no te arrepentirás, por favor Kitt - intentó nuevamente.
- No creo Mike, pero se me hace tarde, tengo que ir al trabajo, hablamos luego - y se despidió con un beso en la mejilla, uno mucho más distante que el que le dio por saludo Mike. Años atrás hubiera dado todo por que Mike lo volteara a ver siquiera, pero ahora, no sentía aquellas mariposas cuando él se acercaba, quizá como lo habían dicho antes, todo tiene una fecha de caducidad y al parecer su enamoramiento por Mike, había vencido ya.
**~**
Su última clase se canceló, por lo que se retiró a su casa, le envió un mensaje a Krist para que lo encontrara en ella y se dispuso a seguir acomodando sus artículos, los tapones nasales habían estado irritando su nariz, quizá después de que Krist se fuera podría retirarlos, al menos en su casa y se pondría los simples para salir.
Estaba en la cocina, cuando el timbre fue tocado, sabía perfectamente quien era, reconocería aquella respiración en cualquier lado, así que abrió la puerta y se hizo a un lado para que el chico pasara. Entendiendo la seña, de inmediato Krist paso solo saludando a Singto, pues aun estaba algo apenado por los hechos acontecidos el viernes pasado.
Singto no se quería involucrar en ninguna charla incómoda, simplemente era momento de separarse de aquel chico, su madre le envió un texto por la mañana, al parecer había muchos candidatos para ocupar el puesto de su pareja. La sensación agria se había extendido por toda la mañana e incluso ahora aún la conservaba, no se sentía cómodo, pero lo haría, quizá lograría amar a su pareja.
Dejó sus pensamientos de lado y continuó con Krist como si nada hubiera pasado, tratando de dejar el tema de lado, tal como lo dijo New, aunque Krist le agradeció su ayuda no entró en detalles, lo que agradecia porque no sabía de que sería capaz de saberlo.
Había llegado el momento, y aunque planeó todo un discurso el fin de semana, cuando abrió la boca, nada salió de ella, su voz traicionera se negaba a salir y su estúpida cabeza no formulaba frases coherentes.
- Hemos terminado Krist, Nin regresa la siguiente semana, por lo que no necesito más de tus servicios - trató de sonar duro, no quería lastimar al chico, pero quería alejarlo para poder continuar.
- Está bien, Singto - el chico era tan malditamente complaciente, demasiado sumiso esperando indicaciones como un cachorro bien entrenado. Su nombre sonaba tan bien dicho por Krist, y la cara que ponía al mirarlo simplemente daba directo a su corazón.
- Por tu pago, no te preocupes, te depositaré después como siempre - una parte de él quería retener al chico en su casa, más de lo que debería.
- Okey, bueno... supongo que lo veré en clase, compermiso - se despidió el chico para dirigirse a la salida. No sabe que lo orillo a hacer lo siguiente, pero antes de que el chico pudiera tocar la puerta para salir, lo atrajo de un brazo y lo pegó a él.
La mirada del chico desconcertado se clavó en la suya, sus ojos se veían tan hermosos enmarcados por esas largas pestañas, su corazón latiendo más rápido de lo habitual, y la forma en la que mordió su labio fue su perdición. Bajo su cabeza lo suficiente para tomar los labios de su menor, la forma inexperta en la que intentaba seguirle el ritmo lo estaba matando, de un momento a otro sintió los brazos del chico rodeando su cuello y acariciando su nuca. La inexperiencia del chico se notaba, pero era de lejos el mejor beso que hubiera tenido, lo incitó a abrir un poco más los labios para asaltar su boca, saquearla y obtener todo de él, pero siendo tan inexperto necesitaba aire ahora, se separo, pero apenas estaba tratando de recuperar su respiración cuando Singto asaltado por la necesidad volvió a reclamar sus labios. Eran más dulces que nada y la manera tan tímida en la que el menor intentaba seguir el ritmo era su perdición.
No supo cuánto tiempo había estado saqueando la sensual boca del muchacho, pero cuando este soltó un leve gemido necesitado, recobro la cordura, todo eso estaba mal, sabía tan bien, pero a fin de cuentas estaba mal; así que tomando toda su fuerza de voluntad se separó del chico.
- Esto... no está... bien - dijo mientras admiraba las mejillas del mejor, su piel normalmente blanca ahora era rojiza, con un brillo tan natural, se veía tan etéreo que solo pensaba en volver a besarlo, una y otra vez hasta consumir al dulce chico -. Será mejor que te marches, esto fue un error.
Solo pudo ver al chico asentir, no debió hacer eso, solo complicó más las cosas, después de probarlo la necesidad que siempre tenía por él, se volvió aún más fuerte. Había sido el mejor beso de su vida, pero debía quedar en el olvido, su nueva pareja sería seleccionada en las siguientes semanas. Era lo mejor para él y para el chico.
+++++
💚💚💚
ESTÁS LEYENDO
NOTRE DESTIN
FanfictionTRILOGÍA: SEGUNDO LIBRO ¿Crees en las parejas destinadas? Personas que nacieron para conocerse y amarse incondicionalmente. ¿Un hilo rojo irrompible, que une los corazones? ¿Un grito ahogado de dos almas deseosas de unirse? Completa basura, una...
